Lufthansa se quedará con la mayor parte de la quebrada Air Berlin.

“Hoy es un gran día”. Así anunciaba el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, la compra de gran parte de Air Berlín, a la espera de comprador desde que se declarara insolvente este verano. Hoy se cumplía el plazo para la venta de la segunda compañía aérea alemana, que debe cesar todas sus operaciones a finales de este mes y que con la compraventa espera poder ofrecer una salida a cerca del 80% de sus trabajadores.

Está previsto que este mediodía Lufthansa formalice ante notario la compra de 81 aviones, de los 144 en venta y emplee a 3.000 antiguos trabajadores de Air Berlin. Lufthansa pagará por ello 1.500 millones de euros. Las acciones de ambas empresas han registrado subidas como respuesta al anuncio de la compraventa.

Mientras, prosiguen en paralelo las negociaciones con Easyjet, la compañía de bajo coste británica para ultimar la adquisición de cerca de una treintena de aviones de Air Berlin, así como algunos slots en el aeropuerto de Tegel en Berlín, según informó la agencia de noticias alemana DPA.

A partir de ahora comienza una fase de transición en la que Lufthansa y Air Berlin tendrán que acoplar sus efectivos y que puede prolongarse hasta un año, según estimó Spohr en una entrevista que publica el Rheinische Post. Lufthansa tendrá que repintar los aviones y llevar a cabo la contratación de 3.000 trabajadores.

Air Berlin se declaró insolvente el pasado agosto después de que la Etihad Airways retirara la financiación a la empresa alemana. Desde entonces, la empresa negocia su venta con posibles compradores. El futuro de la plantilla ha sido un factor clave en las negociaciones. Decenas de pilotos de Air Berlin se dieron de baja por enfermedad repentinamente y a la vez a mediados de septiembre con el objetivo de ejercer presión en las negociaciones de compra, ante el temor de que se suprimieran los trayectos más costosos a raíz de la venta de la compañía. El Gobierno alemán ha inyectado un crédito de 150 millones de euros en Air Berlin para mantenerla a flote hasta que se ejecutara la compraventa.

Spohr asegura también en la entrevista que los precios de los billetes no se verán afectados por la adquisición y que en todo caso espera un abaratamiento debido a la creciente competencia global. “Ha sido así durante décadas y la tendencia no se va a revertir ahora”. El presidente de Lufthansa reconoció sin embargo, que no todos los empleados afectados podrán conservar su trabajo y aseguró que son las leyes de competencia las que no les permiten una compra aún mayor.

La venta de Air Berlin ha suscitado las críticas de la rival Ryanair que considera que la operación vulnera las normas de competencia y ha elevado el caso a las autoridades alemanas y la ha llevado hasta a Bruselas. “Aquí de lo que se trata es de impedir que Ryanair crezca en Alemania, pero no nos detendrán”, anunciaba Michael O‘Leary a la agencia Reuters el pasado agosto. El presidente de Ryanair consideró entonces “una conspiración” la transacción que este mediodía debe materializarse.

Por: Ana Carbajosa – El País

Foto: Rainer Spoddig

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