Air Berlin abre la guerra por el mercado alemán.

IAG despidió el año 2017 por todo lo alto: cerró la compra de los activos de la aerolínea austriaca Niki, filial de la quebrada Air Berlin, por 36,5 millones de euros -la cifra incluye una inyección de liquidez de 16,5 millones-.

El plan del grupo que dirige Willie Walsh es reforzar a Vueling en el centro de Europa y tomar posiciones en las islas Baleares, el principal destino vacacional de los alemanes, con la incorporación de un máximo de 15 aviones de la familia A320 y una importante cartera de slots en varios aeropuertos entre los que destacan el de Düsseldorf, Múnich, Zúrich, Viena y Palma de Mallorca.

En este punto, no hay que olvidar que Niki tomó en abril del año pasado el relevo de Air Berlin en las rutas entre Alemania y las Baleares convirtiéndose en la segunda aerolínea de Palma con 3,58 millones de pasajeros transportados hasta noviembre, periodo en el que entraron y salieron de las islas 9,2 millones de personas con origen o destino Alemania. Actualmente, Vueling es la cuarta aerolínea del aeropuerto balear por número de pasajeros. La matriz de Iberia todavía no ha revelado muchos detalles sobre sus planes para los activos de Niki, pero en un primer momento se integrará en el holding como una subsidiaria de Vueling, mantendrá su nacionalidad austriaca y operará, al menos inicialmente, como una compañía independiente.

easyJet fue de las primeras aerolíneas de bajo coste en ponerse manos a la obra para conquistar el hueco dejado por Air Berlin en el mercado alemán, tanto en el doméstico, donde competirá directamente con Lufthansa, como en las rutas con Mallorca, destino que se ha convertido en uno de los motores de crecimiento de la aerolínea. A finales de octubre, la firma británica se hizo con las operaciones de la aerolínea alemana en el aeropuerto de Tegel-Berlín por 40 millones de euros, lo que incluye, además de los slots, 24 aviones de la familia A320 y la absorción de unos 1.000 em- pleos. Tras haber recibido el visto bueno de la Comisión Europea (CE) a la operación y mientras cambia la composición interna de los aviones para adaptarlos a su producto, Air Berlin ya ha empezado a reforzar su base en Palma de Mallorca y a anunciar el arranque de la operación de algunas rutas ofrecidas hasta ahora por la firma quebrada. En concreto, la aerolínea de bajo coste ha apostado por sumar un cuarto y un quinto avión a la base temporal de Palma en 2018 que, junto con el anuncio de la nueva ruta a Tegel, permitirá aumentar la capacidad en la isla en un 13% respecto a 2017.

Además de las rutas desde el aeropuerto berlinés, que también incluyen una a Madrid y otras a Fuerteventura, la firma británica ha anunciado la inauguración de ocho nuevas rutas entre España y Europa en 2018 con las que espera aumentar su capacidad en nuestro país en un 9,3% superando así los 18 millones de plazas. Más allá de España, y gracias a la compra de la quebrada Air Berlin, easyJet pujará con fuerza por comerse un trozo de la tarta de mercado doméstico alemán y volará desde Berlín-Tegel a Düsseldorf, Fráncfort, Múnich y Stuttgart. La ruta más grande será Berlín-Múnich con 102 vuelos a la semana, seguido de Fráncfort con 68 vuelos, Stuttgart con 54 y Düsseldorf con 26.

A nivel continental, también habrá vuelos desde Alemania a 15 destinos europeos. Los principales destinos serán ciudades como Viena y Zúrich -cada 68 vuelos por semana-, seguidos de París (28), Copenhague (28), Estocolmo (28) y Roma (26). En la actualidad, easyJet sólo vuela desde Berlín-Schönefeld, donde tiene 51 rutas y unos 5,3 millones de pasajeros al año. La aerolínea anunciará nuevas rutas adicionales desde Tegel para el horario de vuelo del verano 2018. Con estas rutas espera superar los 90 millones de pasajeros al año por primera vez en su historia.

El papel de Ryanair

Mientras tanto, Ryanair también quiere comenzar a volar desde el aeropuerto más grande de Berlín -actualmente opera desde Berlín Schönefeld-. La compañía irlandesa de bajo coste solicitó slots en Berlín-Tegel para competir con easyJet y Lufthansa y a principios de diciembre anunció que quería basar nueve aviones en dicho aeropuerto de cara a la temporada de verano de 2018.

En un primer momento también se mostró interesada en pujar por los slots de la compañía quebrada aunque finalmente no lanzó ninguna oferta de manera oficial. “Nunca se nos ha dado bien comprar compañías. Nosotros somos mejores creciendo de forma orgánica”, ha asegurado en más de una ocasión Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, en más de una ocasión.

Así, la compañía irlandesa está dispuesta a reforzar su flota en Berlín y duplicar su tráfico de pasajeros -oferta de plazas- a los 10 millones en los próximos 18 meses con la apertura de nuevas rutas internacionales aunque también están estudiando la posibilidad de entrar en el mercado doméstico alemán, donde reina Lufthansa, que ha comprado la mayor parte de Air Berlin.

Sin embargo, los problemas de personal sufridos por la compañía aérea en la recta final del año han obligado a Ryanair a reducir sus planes de crecimiento este invierno, incluido el cierre de su única ruta interna alemana entre Colonia y Berlín y el ajuste del número de aviones de Fráncfort de siete a seis. O’Brien dijo que la ruta Colonia-Berlín sería restablecida el próximo verano e insistió en que sus planes pasan por elevar hasta 10 el número de aviones en Fráncfort.

Fuente: África Semprún

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