¿Por qué Lufthansa censuró al amarillo en su histórico rebranding?

Los procesos de rebranding de las marcas no son simples. Menos aún cuando se trata de compañías mundialmente reconocidas, lo que implica, además de los costos en el diseño, altísimos gastos de logística.

En el caso de las aerolíneas, como Lufthansa, con una flota de 330 aviones recorriendo el planeta, la renovación de la marca se complica al extremo.

Vamos a la novedad de esta semana: fue revelada la nueva imagen que será parte del rediseño corporativo de Lufthansa y que mostrará en los aviones de flota. Es un proceso de pintura que tardará unos ocho años en completarse, según comentó el CEO de la aerolínea, Carsten Spohr. Para el directivo, es el “toque final” de modernización general de la compañía.

El rediseño, que se lanzará con todos los detalles el 7 de febrero, no incluye el amarillo, color que ha identificado a sus logos por más de 100 años. Esta ausencia está despertando polémicas entre los especialistas en diseño gráfico y amantes de la marca. La presentación será en Frankfurt y ya está siendo promocionado bajo el hashtag #ExploreTheNew.

Analizando la nueva imagen, se puede decir que el pájaro estilizado se mantiene, pero la parte inferior gris y el fondo amarillo del logotipo se van a favor de un exterior puramente azul y blanco.

Las primeras imágenes del rebranding de la aerolínea más grande de Alemania y una de las aerolíneas más importantes de Europa aparecieron la semana pasada en un Boeing 747-8.

Sin amarillo

Los pasajeros sólo verán el clásico amarillo de Lufthansa en un panel de bienvenida al ingresar al avión, en las tarjetas de embarque y en los mostradores de los aeropuertos, pero ya no más en las aeronaves. Así dijo a DW Ronald Wild, el Corporate Design Manager a cargo del rebranding.

A muchos no les ha gustado que se “olviden” del amarillo. “Si hay algún lector de este humilde blog que se dedique al rebranding, que me explique la razón de cometer semejante atrocidad. Porque entiendo que quizá haya que enchufarle una nueva tipografía, o que haya que cambiar la posición del nombre de la aerolínea… pero ¿cargarse el amarillo de golpe?”, dice el autor del blog especialista en la temática El Avionista. Habla de “personalidad nula” y de “despreciar el pasado”.

“Sin el amarillo en la cola se está eliminando la principal característica. Eso es lo que se obtiene cuando se contrata a diseñadores sin apreciar la historia de Lufthansa. Triste”, escribió en Twitter Boris Gatersleben.

“En mi opinión el mejor logo fue el de finales de 1950, con las rayas azules y amarillas. Cada nuevo rediseño es más aburrido y aburrido que el anterior. El último es lo peor de todos”, dijo @guy_ste.

En general, dicen que ahora la imagen dejó de ser “elegante” y “distinguida”, para ser “aburrida” y común entre todas las aerolíneas del mundo.

Por Pablo Petovel – Merca 2.0

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