Aerolíneas

¿Quiénes son realmente los dueños de las aerolíneas?

En verano de 2016 Qatar Airways se convertía en accionista mayoritaria de Meridiana, la veterana compañía italiana, nacida en Cerdeña a iniciativa del Aga Khan y creada para promocionar turísticamente la isla, sobre todo el noreste, donde Shah Karīm al-Hussayni, el IV Aga Khan, había situado sus intereses turísticos en Europa. Como aerolínea de la Unión Europea, un inversor de fuera de la unión no podía detentar más del 50% del accionariado, así que Qatar se quedó con el 49%.

¿Y por qué realizó esa inversión? De momento para posicionarse aún más en el continente, aunque muchos analistas coinciden en lo mismo: “monkey see, monkey do”, en referencia a la operación que tiempo atrás hizo su gran competidora, Etihad, cuando realizó una operación calcada con Alitalia comprando el 49% de sus acciones y dando un balón de oxigeno a una compañía herida casi de muerte y que aun con el apoyo de Etihad arrastró tantos problemas que parece tener plomo en las alas, pues de nuevo ha estado a punto de cerrar. Ahora parece que in extremis EasyJet, Air France y Delta podrían hacerse con ella, aunque hasta después de celebrarse las elecciones italianas del 4 de marzo no habrá nada seguro.

¿A quién pertenecen las compañías aéreas?

En aviación una cosa es el nombre comercial y otra muy diferente suele ser el accionariado. Lejos quedan los tiempos de accionistas mayoritarios del propio país de bandera de la linea aérea o estados apoyando sin fisuras a sus aerolíneas. ¿Quién está detrás de las compañías de transporte aéreo?

Siguiendo la estela del golfo Pérsico, Qatar pertenece en un 100% al gobierno del Estado de Catar tras haber sido en otros tiempos participada al 50% entre este y algunos de sus máximos mandatarios a nivel personal. De ella cuelga todo el sector aeronáutico local: aeropuerto, carga aérea, aviación ejecutiva y hasta las tiendas libres de impuestos.

Para diversificar sus inversiones Qatar salió de compras en Europa y América y hoy, además del 49% que detenta en Meridiana, es el mayor accionista de IAG-International Airlines Group, con el 20% de sus titulos; y tiene el 10% de Latam, el conglomerado latinoamericano nacido en Chile que es miembro de la alianza OneWorld.

Quién es quién en IAG

Ese 20% de IAG, implica que la aerolínea dirigida por Akbar Al Baker es propietaria a su vez de una quinta parte de British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, esto es, un grupo aéreo con más de medio millar de aviones y más de 400 aeronaves más a entregar o como opciones, lo que le supone una fuerte pata dentro de la Unión europea.

El siguiente propietario de IAG tiene la mitad que el anterior: un 9,96% y es Capital Research & Management Company, con sede central en California y que es filial de Capital Group, una de las gestoras de fondos de pensiones más grandes del mundo.

Además de su posición en IAG es actualmente accionista de otra compañía aérea: Ryanair, con algo más de un 16% de sus acciones, mientras que en el pasado llego a tener un 10% de Air France.

El tercer accionista de referencia de Iberia, British, Vueling y Aer Lingus tiene sede en escocia: la aseguradora Standard Life, con casi un 6% de las acciones, una compañía que es patrocinadora del tenista Andy Murray, la Ryder Cup de golf y los equipos de rugby de los leones británicos e irlandeses.

A estos inversores les siguen otros cuatro que se mueven entre el 5% y el 2% de las acciones: Europacific Growth Fund, Black Rock (primer accionista de los dos primeros bancos españoles: Santander y BBVA, así como inversor referente en Telefónica, Repsol, Euskaltel o Gamesa) Lansdowne Partners e Invesco.

Emirates y Etihad, las aerolíneas de los emiratos

Dos de las competidoras más fuertes de Qatar Airways son vecinas geográficas. Están en los Emiratos Árabes Unidos, al otro lado del golfo pérsico: Emirates y Etihad. La primera está participada al 100% por el gobierno de Dubái a través de su brazo inversor, Dubai Inc., que tiene bajo su paraguas al grupo Emirates, que a su vez engloba a 13 marcas, con la aerolínea famosa mundialmente por ser la que más A380 opera incluida y otras empresas relacionadas con el transporte aéreo y el handling como Emirates Cargo, Emirates Engineering, Emirates Airport services y Dnata, que ofrece servicios de handling en 38 países.

El mismo propietario de todo el grupo anterior también es dueño de los mayores astilleros de la región, 65 terminales marítimas repartidas por todo el mundo, varias compañías de telecomunicaciones, de hoteles e incluso es accionista de referencia en algo tan inglés como P&O ferries, una de las referentes en servicios marítimos en el canal de la Mancha, entre Europa y el Reino Unido y entre este e Irlanda.

La otra compañía poderosa de la región es Etihad, que ha crecido de una manera aparentemente más tranquila que Emirates, pero que al mismo tiempo se ha posicionado en muchos mercados a través de compras directas de grandes paquetes accionariales de aerolíneas que pasaban diferentes momentos financieros.

Al igual que las dos anteriores, su único accionista es el gobierno local, en este caso el de Abu Dhabi y que tiene dentro del sector y como subsidiarias directas una escuela de pilotos de la que se nutre parcialmente, y empresas de servicios aeroportuarios, catering y carga aérea.

Fuera de su país y siempre en el ámbito del transporte aéreo ha creado una alianza internacional de compañías, que es un modo de llamar a las ocho aerolíneas en las que participa, entre las que destacan dos de las que detenta el máximo porcentaje posible de su accionariado, un 49%: la ya mencionada Alitalia y Air Serbia. Por numero de participaciones, la siguiente en importancia es Air Seychelles, con un 40%.

También participa con unos porcentajes menores en la india Jet Airways y en Virgin Australia. Hasta el año pasado el grupo era mayor, pues también tenia intereses en la suiza Darwin Airlines, a la que rebautizó como Etihad Regional, en Air Berlin y en Niki. Las tres dejaron de operar.

¿Y Lufthansa?

La principal compañía alemana, que ha visto como la segunda compañía del país se ha volatilizado, está actualmente cambiando de piel, de manera literal, al modificar su imagen, corporativa, que no se había tocado desde hace 28 años.

La líder del mercado europeo en numero de pasajeros ha cedido el grueso de su producción hacia el sur de Europa a Eurowings, la rama de bajos precios (y condiciones salariales) de Lufthansa para los vuelos que no operen desde Frankfurt o Munich.

¿Y quién está detrás de Lufthansa? Según informa la propia compañía, el 100% está en bolsa y el 70% de los títulos los detentan personas, instituciones o empresas alemanas, un 10% estadounidenses, un 4,6% de Luxemburgo, un 3,2% Reino Unido y un 3% de Irlanda. Los dos accionistas de referencia son Templeton Global Advisors, con casi un 10%, y de nuevo BlackRock, con el 3%.

De toda esa inversión cuelga el conglomerado Lufthansa Group, gigante continental de la aviación con 540 subsidiarias divididas en grandes grupos: servicios de pasaje, mantenimiento e ingeniería, logística, catering y otros negocios. De este modo, en el campo de las aerolíneas, bajo el paraguas de Lufthansa cuelgan Eurowings (y antiguamente Germanwings, aunque acabó fusionada con esta) la suiza Swiss y la austriaca Austrian Airlines. Además, tiene control sobre la belga Brussels Airlines, que podría ser comprada en su totalidad en una fecha no muy lejana, y también participa de una compañía turca, Sun Express.

¿Y las low cost europeas?

¿Qué hay de las tres marcas más conocidas en el ámbito del bajo coste europeo? De un lado, EasyJet, la aerolínea fundada en 1995 por Stelios Haji-Ioannou sigue teniendo en este, junto a sus dos hermanos Polys y Clelia, un buen bocado del accionariado: el 33%, con un 11% para cada uno.

El segundo accionista de referencia es Invesco, con base en Atlanta, la casa de la estadounidense Delta Airlines, que controla un 10%. Le sigue BlackRock que aquí vuelve a superar por poco el 3% del accionariado en el que le siguen como referentes Legal General investment, The Vanguard Group (accionista de Apple, Monsanto o Dow Chemical) y el noruego Norges Bank.

Del otro, Norwegian, tiene como accionista de referencia a su cara más visible, Bjorn Kjos, accionista mayoritario de un holding de inversión noruego: HBK, que alcanza una cuarta parte de todas las acciones de esta aerolínea que combina los vuelos de corto y medio radio con los novedosos vuelos de bajo coste y largo alcance con los Boeing 787.

El segundo accionista referencial de Norwegian es Folketrygdfondet, gestor de inversiones cuya principal tarea es gestionar el Fondo de Pensiones del Gobierno de Noruega, con un 9,1%. Junto al brazo financiero del CEO, este inversor es uno de los responsables del musculo financiero de Norwegian y su enorme crecimiento en los últimos años, pues un inversor responsable y activo con un largo horizonte de inversión, con el objetivo de lograr altos rendimientos a lo largo del tiempo y está obligado a invertir un 85% en el país y un 15% en otros países nórdicos.

Le sigue como accionista Skagen AS y otros 17 más que van desde el 5% hasta el 0,5%, con una abrumadora mayoría de capital local.

En Ryanair el máximo accionista es la rama británica del brazo inversor de HSBC con un 7,67%. Le sigue con algo más de un 4% y a titulo personal, un nombre muy conocido del sector: Michael O’Leary, a la sazón CEO de Ryanair y antiguo hombre de confianza del fundador, Tony Ryan.

Le siguen otros accionistas por debajo de ese 4% y en el listado volvemos a encontrar coincidencias, como por ejemplo Standard Life, que también es accionista de IAG, o Norges Bank, que tiene una posición bastante similar en EasyJet. Al inversionista noruego no hace distingos si la cola del avión es naranja y con letras o azul y amarilla con el logotipo del arpa: ambas son buenas inversiones que vuelan.

Estados Unidos y el caso de Berkshire Hathaway

La presencia en bolsa puede dar alguna alegría y también grandes disgustos, como le sucedió a mediados de abril del año pasado a United tras el triste episodio de la evacuación a la fuerza de un medico vietnamita. Una escena de sangre, gritos y abuso por parte del servicio de seguridad del aeropuerto de Chicago, que no de la propia aerolínea, que acabó dando la vuelta al mundo y dió de lleno en las cuentas de la compañía, que perdió en cuestión de 48 horas, cerca de 800 millones en bolsa.

De United Continental Holdings, que es el nombre con el que United cotiza en bolsa, el mayor accionista es Berkshire Hathaway, con algo menos de un 10%. La principal aerolínea del país por volumen, American Airlines, tiene a dia de hoy 627 accionistas institucionales, entre los que Berkshire Hathaway también destaca como segundo mayor propietario.

También vemos otra coincidencia: The Vanguard Group, accionista de referencia de EasyJet, también lo es de American Airlines, y es que parece que el mundo aeronáutico es más pequeño de lo que es cuando se trata de grandes corporaciones, pues también en el caso de otra de las ‘majors’ estadounidenses Berkshire Hathaway está también presente como accionista principal y también se repiten otros nombres de co-propietarios de la empresa y de otras aerolíneas: Vanguard Group y JP Morgan.

La situación resulta curiosa y en eso se centran las quejas de la mayor parte de las aerolíneas norteamericanas. Denuncian el agravio comparativo que supone el apoyo sin fisuras de los gobiernos de los diferentes estados del golfo Pérsico a sus compañías, un apoyo que no es meramente institucional sino sobre todo financiero, con millones y millones de dinero estatal invertido en un escenario muy diferente al de Europa y Estados Unidos, donde todo está pendiente de la confianza de unos inversores que muchas veces son mas promiscuos de lo que pueda parecer… O saben poner sus huevos en varios nidos, como los cucos… Aunque de cara al cliente todas las compañías estén luchando a cara de perro por un pasajero más a bordo, mientras que en muchos casos el dueño de esos asientos puede coincidir.

Por: Javier Ortega Figueiral – La Vanguardia