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La supuesta bomba a bordo de un avión con destino a Egipto, una “broma” de un pasajero.

La Policía búlgara no ha encontrado rastro alguno de explosivos a bordo del avión polaco que aterrizó hoy de emergencia en la ciudad de Burgas y confirmó que los 161 pasajeros que viajaban a Egipto están bien. 
La aerolínea polaca Small Planet, cuyo vuelo desde Varsovia a la localidad egipcia de Hurghada ha aterrizado en Bulgaria por una amenaza de bomba, ha informado que todo se ha debido a una “broma” de uno de los pasajeros. 
El avión procedente de Varsovia y que se dirigía a al balneario egipcio de Hurghada aterrizó de emergencia a las 3.30 horas GMT después de que un pasajero alertase de la posible existencia a bordo de una bomba.
La Policía evacuó a los pasajeros y ha registrado el interior del aparato y los equipajes sin que se haya encontrado nada sospechoso, según declaró un portavoz del Ministerio búlgaro de Interior. 
“Se ha establecido que el autor del aviso de la amenaza, un ciudadano polaco de 67 años, ha bebido alcohol. Este individuo está detenido”, agregó. 
Los pasajeros están ahora en la terminal del aeropuerto y tras terminar los procedimientos de seguridad pertinentes podrán proseguir su viaje lo antes posible, según Interior. 
El alcalde de Burgas, Dimitar Nikolov, asegura que la situación en el aeropuerto es de normalidad y tranquilidad, según recoge la agencia de noticias Focus. 
El pasado mes de octubre Estado Islámico derribó un avión ruso que salía de Egipto, con 200 turistas a bordo. En las últimas horas otros dos vuelos con destino Paris, y origen EE UU, fueron desviados, también por sendas amenazas de bombas.