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Airbus analiza si vale la pena lanzar un nuevo A380 para darle gusto a Emirates.

El conglomerado aeroespacial europeo Airbus ha confirmado que sigue sin decidir acerca del futuro del A380, que es el avión de viajeros más grande del mundo y que no está consiguiendo triunfar en el mercado: la fabricante ha reducido un 30% la velocidad de la cadena de producción para ajustarse a una cartera de pedidos poco boyante.
El consejero delegado de la empresa, Tom Enders, confirma que ya están trabajando en una renovación del A380 junto con la compañía que hasta la fecha ha sido su mejor cliente de este superjumbo: la árabe Emirates.
La aerolínea quiere que el nuevo A380 cuente con nueva motorización, y no se parece conformarse con retoques al diseño original. El problema para la europea es que la petición de un solo cliente podría no ser suficiente para rentabilizar una nueva versión de este avión de dos pisos.
Al mismo tiempo, en un año en el que no ha recibido ni un solo encargo del A380, Airbus no puede desechar tranquilamente la petición de un comprador que podría demanda hasta 200 aparatos.
“Obviamente queremos más de un cliente (para este avión), así que estamos valorándolo friamente. No será una decisión emocional, estamos construyendo un avión para clientes que quieren un A380 y que lo tendrán a un buen precio”, afirmaba Enders esta semana desde Toulouse, Francia.
De acuerdo con los datos calculados por Bloomberg, la cartera de pedidos del A380 podría ser menos a 100 aparatos. Eso equivale a menos de tres años de producción, aunque Airbus asegura que podría rentabilizar el programa incluso con una línea de producción casi congelada en 20 aeronaves por año, a la espera de que el mercado mejore algún día.