Tips y Curiosidades

Cómo viajar en clase turista durante un vuelo largo y no morir en el intento.

Si tienes por delante un vuelo de más de 10 horas en clase turista –apretujada y llena de gente–recuerda que todavía existen algunos lujos que puedes llevar contigo y que no te quitarán en la puerta de embarque.

Podemos hacer que la peor parte del avión sea un poco menos terrible con un algo de planificación y metiendo en la maleta ciertas cosas necesarias. Puede que ahora no creas que merezca la pena, pero después de seis horas suspendido en el aire en una lata de sardinas, desearás haberte preparado más. Aquí hay algunas maneras de hacer que la clase turista sea mucho más cómoda.

Vístete para la temperatura del avión

En algunos vuelos te proporcionarán una manta, aunque generalmente no en clase turista. El aire suele ser bastante frío, por lo que la escritora Ariana Arghandewal recomendó en Flyertalk que lleves puesta una chaqueta de invierno para el viaje, aunque te dirijas a un lugar soleado. En general, deberías coger una chaqueta cómoda y caliente, ya que en un vuelo largo pasarás por varias temperaturas.

Una chaqueta también es aconsejable si no quieres meter tu propia manta en el escaso espacio de tu equipaje de mano, aunque una manta podría ser fácil de guardar cuando desembarques. Y una manta que elijas en la tienda del aeropuerto, probablemente sea más cálida (y más limpia) que las que venden cuando ya estás a miles de kilómetros en el aire.

Hazte con una almohada

¿Qué complemento hay mejor para tu manta que una almohada? Existen varias opciones, y Skyscanner recomienda los modelos inflables por el poco espacio que ocupan en tu equipaje de mano. Hay almohadas que proporcionan apoyo para tu cuello y también otras que funcionan más para el soporte lumbar si tiene problemas en la parte baja de la espalda. Si no tienes problemas en esa zona, podrías tenerlos después de un vuelo de 14 horas.

Arghandewal también explicó su posición para dormir que aunque yo no puedo imaginar, tal vez tu sí:

Coloca algo con una superficie dura debajo del asiento frente a ti, coloca una almohada detrás de la parte inferior de la espalda y deslízate hacia abajo formando un ángulo. Podrás estirar las piernas y no tener que dormir en posición vertical.

Hace falta al menos una almohada.

Ten en cuenta tu higiene

En algún momento, querrás cepillarte los dientes, seguro. Prepárate un pequeño kit. Arghandewal dice que sus seis elementos básicos son: un “cepillo de dientes, pasta, hilo dental, desodorante, crema hidratante y calcetines”, pero Skyscanner también recomienda “spray facial, gel y gotas para los ojos, bálsamo labial y toallitas para la cara” ¡Este kit igual empieza a ser algo excesivo!

Una cosa que ocupa poco y que sustituirá a varios de esos artículos es una mascarilla facial deshechable, siempre y cuando no te de vergüenza usar una en frente de tus compañeros de asiento. Pero te dejará hidratado y perfecto para cuando aterrices, y matará 5 o 10 minutos de tu vuelo. Tal vez incluso se convierta en un tema de conversación, si estás de humor.

Planifica tus horas de sueño

No intentes cansarte para dormir luego en el vuelo, porque te pondrás de mal humor si no lo consigues. Deja que suceda de forma natural e intenta preparar las mejores condiciones posibles: además de tus almohadas y mantas, lleva tapones para los oídos o audífonos y una máscara para tapar la luz de tus ojos. Si además te pones tu ropa de dormir desalentarás a los que están a tu alrededor de hablar contigo.

Intenta conseguir una mejora de asiento

Curiosamente, tanto Arghandewal como Skyscanner recomiendan tratar de obtener una mejora y salir corriendo de clase turista. Arghandewal jura que el precio puede ser menor si intentas cambiar de clase en el propio aeropuerto, hasta $300. Eso sigue siendo demasiado para mí, pero puede valer la pena, especialmente si no metiste en la maleta tu kit de higiene de emergencia.

Por Aimée Lutkin – Gizmodo

Foto: Skitterphoto