Aerolíneas

Bruselas avisa de que Iberia no podrá volar dentro de la UE tras un Brexit duro sin un cambio accionarial.

A solo 100 días del Brexit, la Comisión Europea ha advertido este miércoles de que las compañías aéreas de capital mayoritariamente extracomunitario (el británico lo será) perderán el 30 de marzo de 2019 el derecho a operar en el mercado europeo si no se ratifica el acuerdo de salida de Reino de la UE pactado con Londres, publicó El País.

La amenaza puede dejar en tierra a los aviones de Iberia, controlada por el grupo IAG (antigua British Airways), si no demuestra que su capital, al menos al 51%, sí está en manos comunitarias. En el caso contrario, esa hipotética catástrofe que dejaría a la antigua compañía de bandera española sin posibilidad de operar vuelos intracomunitarios, incluidos todos los vuelos dentro de España.

Fuentes de la compañía española parecen asumir el panorama con cierta tranquilidad y aseguran que se está trabajando en fórmulas que garantizarían la continuidad del servicio, aunque declinan concretar la solución, más allá de que siguen negociando con Bruselas y tienen la ayuda del Gobierno español. La cuenta atrás, mientras tanto, continúa y el abismo de una posible ruptura sin acuerdo cada vez parece más factible.

Otras aerolíneas afectadas por el mismo problema, como Ryanair o easyJet, ya han anunciado que adoptarán medidas para garantizar que el 51% del capital y del control pasa a ser europeo. Pero Iberia, cuyo control depende de la británica IAG, no ha anunciado nada de momento.

La única excepción: los vuelos a Reino Unido

La Comisión Europea, en los planes de contingencia aprobados este miércoles para hacer frente a un Brexit duro, solo ha ofrecido una tregua de 12 meses para los vuelos procedentes de Reino Unido con destino a alguno de los 27 Estados de la UE y viceversa. Es decir, en el caso concreto de Iberia, sí podría seguir volando desde España a Reino Unido y vuelta, aunque su capital no fuera de mayoría comunitaria.

Bruselas justifica esa excepción porque la drástica cancelación de los permisos de vuelo dejaría sin conexión a Reino Unido con el continente dado que que el 44,7% de ese tráfico es cubierto por compañías europeas y el único medio de transporte público alternativo es el ferrocarril o el marítimo, pero solo con Bélgica, Francia e Irlanda.

En cambio, en los vuelos intracomunitarios la supresión de los derechos de vuelo de las compañías británicas tendría un impacto menor, porque solo cubren el 19,3% de la demanda, según la CE. Esa conclusión, sin embargo, parece obviar que la división española la compañía británica IAG (compuesta, entre otras, por Iberia y Vueling) cubre gran parte del mercado aéreo español y la cancelación de su licencia dejaría a España prácticamente sin vuelos domésticos. En caso de Brexit sin acuerdo, escenario muy posible a la vista de la resistencia del Parlamento británico a aceptar el pacto con Bruselas, Iberia ya no podría operar vuelos dentro de la península o con las islas Baleares y Canarias.

Fuentes de la Comisión se remiten a lo repetido desde que empezó la negociación del Brexit, en marzo de 2017. “Para mantener la validez de la licencia operativa y disfrutar de la posibilidad de ofrecer servicios intracomunitarios, deben cumplirse todas las condiciones, incluida que la propiedad y el control mayoritario europeo”.

Iberia defiende su españolidad

Iberia porfía desde hace meses que su pedigrí es español y que toda su estructura (sede, junta de accionistas, custodia de acciones) se encuentra en España. Pero la Comisión insiste en aplicar la normativa comunitaria sin ninguna excepción. Y fuentes comunitarias dudan que la aerolínea española cumpla la condición de que el control es europeo, porque la última palabra la tiene AIG en Londres.

Fuentes diplomáticas en Bruselas creen, no obstante, que los aviones seguirán despegando el 30 de marzo de 2019, con o sin acuerdo sobre el Brexit. Esas fuentes recuerdan que la decisión sobre el mantenimiento de la licencia de Iberia corresponde a la Agencia Estatal de Seguridad Europea (AESA) que, llegado el caso, podría admitir que Iberia siguiese operando.

La prolongación de la licencia, sin embargo, no despejaría las dudas sobre el futuro de Iberia en un escenario de Brexit duro. “La AESA prorrogaría la licencia en aplicación de un reglamento comunitario [el 1008/2008] y, por tanto, su decisión estaría sujeta a la vigilancia de la Comisión Europea y al control jurisdiccional del Tribunal de Justicia europeo”, avisan fuentes comunitarias.

Las mismas fuentes consideran muy probable que los competidores europeos de Iberia podrían impugnar la licencia de la compañía si hubiese dudas sobre su carácter europeo y así ganar cuota de mercado.

Por Bernardo de Miguel

Foto: Charin de Silva