Aerolíneas

Un avión de Norwegian está atrapado en Irán desde hace tres semanas.

Parece digno de un guión para una película de Hollywood pero no. Está sucediendo ahora mismo y en la realidad. Un Boeing 737 de Norwegian está desde hace tres semanas en Irán y el panorama se complica cada vez más porque los días pasan y no encuentran solución.

El avión volaba de Dubai a Noruega con 189 pasajeros cuando tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en Shiraz, al suroeste de Irán, el pasado 14 de diciembre. Los pasajeros fueron embarcados al día siguiente en un vuelo que continuó en otro avión a Oslo, pero la aeronave se tuvo que quedar allí para ser arreglada por sus problemas técnicos, una vez que los ingenieros de la compañía llegaran a la ciudad.

Ahí es donde la historia se empieza a complicar porque el avión es un Boeing norteamericano, cuyas piezas no pueden ser vendidas a Irán por las sanciones que el gobierno de Donald Trump le aplicó ese país. Así las cosas, los repuestos no pueden llegar y, por ende, el avión no se puede reparar, por lo que hace ya tres semanas que quedó en Irán sin poder volar.

Norwegian entonces está enfrentando un problema grande porque nadie se hace cargo de las pérdidas de ese avión parado y tampoco tiene fácil solución. La compañía se negó a referirse al tema y se limitó a aclarar: “Estamos trabajando en varias opciones para volver a poner el avión en marcha, y en este momento estamos esperando a que nuestros técnicos puedan prestar servicio al avión y que funcione”, fueron las palabras del vocero oficial de la compañía Andreas Hjornholm a AFP.

Los medios especializados de todo el mundo están siguiendo el caso. En principio, se pensaba que sería rápido encontrar una solución. Un avión de este tipo puede estar volando en 24 horas, apenas las piezas de recambio son reemplazadas. Sin embargo, la historia está alargándose inesperadamente.

Una aeronave así puede estar perdiendo ingresos en el orden de los 350 mil dólares diarios, lo que determina que ya debe de haber acumulado casi 600.000 mil dólares no ingresados. Al mismo tiempo, debido a la necesidad de que viajen mecánicos hasta allí, está generando gastos adicionales que, lógicamente, debe financiar la aerolínea.

Además de este gran problema, los pasajeros y la tripulación del vuelo Dubai-Oslo podrían tener inconvenientes para viajar a Estados Unidos en el futuro, ya que ingresaron oficialmente a Irán y se quedaron a pasar una noche en dicho país. La embajada de Estados Unidos en Oslo no hizo comentarios al respecto, pero el año pasado, al ex secretario general de la OTAN, Javier Solana, se le negó la entrada al país norteamericano porque visitó Irán en 2013.

Por Clarín

Créditos al Autor de la Foto.