Aerolíneas

Air France-KLM, la cuarta aerolínea mundial, vive tiempos convulsos.

Si Air France-KLM es la cuarta aerolínea mundial se debe en gran medida a su fusión, que les permite subsistir en un sector cada vez más competitivo por el ascenso de las aerolíneas de bajo coste y de las compañías del golfo.

Estos son algunos datos clave de la compañía franco-holandesa, en medio de la tormenta por la entrada con fuerza en su capital del Estado holandés.

– Una facturación creciente gracias a KLM

La facturación del grupo alcanzó en 2018 26.515 millones de euros, de los cuales 16.070 correspondieron a la filial francesa, estancada, frente a la subida de la holandesa, una tendencia afianzada en los últimos años.

Mientras el resultado de Explotación de Air France fue de 266 millones, el de KLM alcanzó los 1.073 millones.

El margen de explotación de Air France ha pasado del 1,5 % al 1,7 % desde la fusión, mientras el de KLM, que era del 2,1 % negativo hace quince años, es ahora del 9,8 %.

– Charles de Gaulle y Schiphol, dos aeropuertos comparables

La fusión también ha sido beneficiosa para el aeropuerto de Amsterdam, principal plataforma de KLM, que vio transitar 71 millones de pasajeros el año pasado, frente a los 44 millones de 2004.

El parisiense Charles de Gaulle, central de Air France, apenas tuvo un millón más, pese a que contaba con 51,2 millones hace tres lustros.

– Un accionariado cruzado

La entrada en el capital de Air France-KLM del Estado holandés le ha situado a la altura del francés (14 % cada uno), ambos como principales accionistas, por delante de China Eastern y de Delta Airlines, con un 8,76 % cada una.

Sin embargo, París tiene más derechos de voto y sienta en su Consejo de Administración a once miembros, frente a los cinco holandeses, un chino y un estadounidense.

Air France-KLM tiene el 100 % de las acciones de Air France, pero solo controla el 49 % de los derechos de voto de KLM. El resto están en manos de dos fundaciones neerlandesas (44,84 %) y del Estado holandés (5,92 %).

– Una integración creciente

Con la llegada a la cumbre ejecutiva del canadiense Benjamin Smith se inició un proceso de integración de ambas compañías, lo que puede haber despertado la susceptibilidad de KLM.

Desde 2012, las dos aerolíneas comparten las direcciones de finanzas, recursos humanos, comunicación, mantenimiento, transporte de mercancías, elaboración de programas de vuelo y presupuestos.

Ese año se hicieron los primeros pedidos conjuntos de aviones, tanto de A350 del fabricante europeo Airbus, como de 787 del estadounidense Boeing.

– Fricciones desde hace años

En 2015, el presidente de Air France-KLM, Alexandre de Juniac, renunció a un proyecto de mayor integración

Al año siguiente, su sustituto Jean-Marc Janaillac tuvo que renunciar a sentarse en el Consejo de Administración de KLM.

Por EFE