La Industria

Nuevo hito en la búsqueda de un avión supersónico ‘silencioso’.

Aunque parecen imágenes diseñadas en Photoshop, en realidad son fotografías históricas logradas esta semana por la Nasa.

Medio siglo después del despegue del Concorde, la agencia espacial estadounidense registró por primera vez en una foto la interacción de las ondas expansivas generadas por dos aviones supersónicos al volar. Este se convierte en uno de los avances más importantes del proyecto AirBOS, que busca desarrollar una aeronave que pueda romper la velocidad del sonido sin producir el intenso ruido conocido como ‘explosión acústica’.

Durante casi una década, la Nasa había volcado sus esfuerzos en crear una tecnología fotográfica que permitiera ver el comportamiento de las ondulaciones, para así completar el diseño del nuevo supersónico. El resultado fue un sistema que captura 1.400 fotogramas por segundo y que produjo las imágenes –originalmente de un solo color– que hoy le dan la vuelta al mundo.

Un equipo de pilotos de la Fuerza Aérea estadounidense llevó a cabo el experimento en California. Para ello se necesitaron tres aviones. El primero de ellos, desde donde se tomaron las imágenes, volaba a unos 9.000 metros de altura, 600 metros por debajo estaban los T-38 que fueron fotografiados y que permanecían a diez metros de distancia uno del otro, con el fin de permitir que las ondas interactuaran.

El reto del procedimiento, según explicó la Nasa, consistió en lograr la sincronización perfecta entre las tres aeronaves, pues la nueva tecnología solo permitía grabar tres segundos.

“Estamos viendo un nivel de detalle físico que no creo que nadie haya visto antes”, dijo Dan Banks, ingeniero sénior de investigación de la agencia espacial. “Creo que las cosas funcionaron mejor de lo que habíamos imaginado. Este es un paso muy grande”, agregó.

Ahora, el sistema seguirá utilizándose para capturar datos cruciales que permitan consolidar el diseño del avión supersónico silencioso X-59 de la Nasa. Según ha informado la agencia, su diseño producirá ondas de choque de tal manera que, en lugar de una ruidosa estampida sónica, solo dejará un ruido sordo.

En el futuro, el desarrollo de estos nuevos aviones podría dar lugar a que se levanten las restricciones que existen en el mundo para el vuelo supersónico sobre zonas pobladas.

AFP