Las dos únicas comidas que deberías pedir en un avión.

Desde que los hermanos Wright crearon el avión, las aeronaves han ido a mejor. Son más amplias, pueden hacer viajes más largos y ofrecen muchas comodidades. Aunque, paradójicamente, la comida de los aviones cada vez es peor. Esta fama ha provocado que en más de una ocasión haya sido objeto de burla.

Pese a esto, Fritz Gross, director de excelencia culinaria en LSG Sky Chefs Asia Pacific, asegura que hay dos platos que se salvan de la quema: el estofado y el arroz frito; y recomienda evitar a toda costa la pasta, ya que se debe cocinar al dente para que tenga buen sabor y en los aviones no suele hacerse.

La pasta es uno de los platos menos recomendados

“Podemos hervir el estofado a fuego lento y recalentarlo una y otra vez, seguirá siendo un (buen) guiso”, aseguró Gross a CNN. La razón principal es que, al recalentarlo, las verduras consiguen conservar su textura. En el caso de no poder comer estofado, el arroz frito es una buena opción por la retención de humedad.

La clave es pedir comida que conserve sus propiedades cuando se recalienta. Y es que para los cocineros de los aviones el sabor no es la prioridad. No por que no quieran, sino por obligación: “las técnicas de cocina deben quedarse en tierra, ya que la seguridad es lo primero”, algo que no impide que la comida sea 100% comestible.

Pero, ¿qué se debe temer o vigilar? Principalmente, la tranquilidad de los pasajeros. “Cuando se encienden los hornos, hay turbulencias”, explica Gross. Es decir, cocinar según que plato puede encender una que otra alarma entre los viajeros.

De todos modos, el experto cree que no se debe ser exigente con la comida que ofrecen, ya que los aviones son, al fin y al cabo, un medio de transporte.“No somos un restaurante”, dice. No se pueden permitir trabajar como los restaurantes ya que no compran sus productos por la mañana y deciden el mismo día cuál será el menú. De hecho, los menús suelen planificarse hasta un año antes.

Encender los hornos puede provocar una turbulencia

Por esta razón, los ingredientes deben comprarse con anticipación y pasar posteriormente una evaluación. Si alguno de los ingredientes resulta ser un riesgo, el menú cambia.“Tenemos que encontrar alimentos que sean aceptados debido a la elección limitada”, añade.

Gross entiende las quejas pero se escuda en las normas que imponen las aerolíneas y pone de ejemplo un postre que se prohibió por ser caliente: “diseñamos un pastel de chocolate fundido que se calienta muy bien”, pero la aerolínea prohibió los postres calientes en sus aviones. “Esto nos limita a hacer ciertas cosas”.

Por lo que respecta a la bebida, pone mucho hincapié en evitar las bebidas calientes, ya que los tanques de agua caliente que se usan en los aviones rara vez se limpian.

Fuente: La Vanguardia

Noticias Relacionadas

Comment