Los motivos por los que apagar el móvil y los aparatos electrónicos en el avión son claros y la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos advierte que aunque aún no se haya producido ningún accidente por este motivo los riesgos de interferencias electromagnéticas son reales y se establecería la cifra de los 10.000 pies, porque sería el límite que haría que los pilotos aún pudieran actuar en el caso de cualquier problema.
Desde la FAA prefieren ser exagerados y evitar el problema de las ondas y las señales que pueden interferir en los sistemas de aviación produciendo interferencias en las comunicaciones con el avión y por tanto poniendo en peligro a los pasajeros. También es cierto, que la Comisión Europea ha permitido el uso del móvil en el vuelos dentro del viejo continente, pero será la compañía quien tenga la última palabra.
Líder en noticias de aviación