Los paros de esta semana se suman a los protagonizados por los aviadores los pasados días 18 y 29 de diciembre, que obligaron entonces al consorcio a suspender más de 200 operaciones. Según fuentes de la compañía, del total de cancelaciones, ocho corresponden a rutas de larga distancia, 46 de medio radio y 50 nacionales. Voceros de los aeronautas, afiliados al Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), exteriorizaron su disposición a seguir negociando para llegar a un acuerdo con la dirección del consorcio, pese a la nueva convocatoria de huelga. El conflicto surgió tras la decisión de la aerolínea de bandera de crear la filial de bajo coste Iberia Express, que supondrá la pérdida de tres mil empleos, pues se traspasarían 40 aviones de la matriz a la nueva sociedad, denunció el presidente del Sepla-Iberia, Justo Peral. La dirección de la corporación indicó que los paros son inoportunos y carecen de justificación, al asegurar que el nacimiento de Iberia Express no dañará las condiciones salariales y laborales de sus actuales empleados.
A principios de 2011, Iberia, que cuenta con mil 500 aeronautas y unos cinco mil tripulantes de cabina, se fusionó con la británica British Airways en el holding International Consolidated Airlines Group. De acuerdo con sus planes, la flamante sucursal operará rutas de corto y medio alcance en Europa a partir de la próxima primavera.
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