El pasado 10 de enero, se inauguró la sala de espera vip para vuelos locales con capacidad para 33 personas.
Además de esta, la terminal aérea cuenta con otra para alojar hasta 150 personas en el embarque internacional y que fue remodelada recientemente. Aquí, la espera para abordar se la hace con paz y tranquilidad, indicó Irene Artera, usuaria.
Asientos de cuero, televisión, Internet inalámbrico, camas de descanso que cuentan con alarmas y despertadores (solo en la salida internacional), área para niños, servicio de bar (limitado) y alimentos y bebidas ilimitadas, cargadores para celulares de todas las marcas y computadores, entre otros, son las opciones que tiene el viajero para matar el tiempo de espera en el aeropuerto. La atención está a cargo de 15 personas.
Para acceder a las salas vip, hay tres formas. La primera a través de una invitación que hace la aerolínea u operadora de viajes en caso de ser viajero frecuente. Otra es para clientes bancarios vip, que cuentan con tarjetas crédito platinium o los socios Diners, quienes obtienen el 15% de descuento del costo. La tercera opción es cancelar los valores de $12 para acceder a la sala vip nacional y $20 a la internacional.
Luis Galárraga, vocero de Quiport, aseguró que el objetivo es que los usuarios reciban la mejor atención.
Al día, un promedio de 60 personas hacen uso de la sala vip nacional y unas 70 de la internacional.
En la terminal aérea, operan también otras tres salas vip. Dos son administradas por las compañías Aerogal y Tame y la tercera es propiedad el Ministerio de Relaciones Exteriores para el uso exclusivo de diplomáticos.
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