Un fallo en la computadora principal del sistema de control de pasaportes en el Aeropuerto de Miami (MIA) ayer domingo, obligó a cientos de viajeros internacionales a esperar mucho más del tiempo habitual, lo que provocó que se armaran largas colas que llegaban mucho más allá del vestíbulo de entrada.
Después, se fue la electricidad en dos pistas.
“Hay luces apagadas que están afectando dos pistas”, dijo Greg Chin, director de comunicaciones del MIA’s. “Hay dos pistas con ese problema”.
El apagón empezó a alrededor de las 8:20 p.m., afectando las dos pistas ubicadas en el lado norte del aeropuerto. Esto hizo que le resultara casi imposible a los aviones que ya habían aterrizado llegar a las puertas que les correspondían, y a los que aún estaban en el aire poder aterrizar en dichas pistas.
“Al parecer ahora solamente podemos usar el lado sur”, dijo entonces Chin.
El apagón en las pistas no hizo más que agregar más caos a los problemas que ya tenía el aeropuerto.
Casi dos horas antes, las computadoras de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) sufrieron una falla, agregó Chin, obligando a los funcionarios de control de pasaportes a depender de un sistema de respaldo.
“Se trata de una situación fuera de lo ordinario”, dijo Chin. “Estamos trabajando con CBP lo mejor que podemos”.
De acuerdo con Chin, la sala de control de pasaportes, que procesa un promedio de 2,000 pasajeros que llegan por hora, se llenó más allá de su capacidad, lo que forzó a muchos viajeros a esperar en el amplio corredor que se conecta con las puertas internacionales del aeropuerto.
“Todo el todo tiene que esperar que le llegue su turno”, dijo Chin.
El principal sistema de computadoras se restauró a las 7:50 p.m. y las luces en las dos pistas del norte regresaron a las 10 p.m., observó Chin.
Chin no pudo decir cuántos vuelos se vieron afectados por el apagón, pero dijo que “en total el aeropuerto hace unos 1,000 vuelos diarios”.
Chin dijo que no pensaba que ningún vuelo tendría que ser desviado al Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood. “El problema es que todos los vuelos tuvieron que desviarse a una sola pista”, añadió.
Las naves que ya estaban en tierra resultaron también afectadas. El problema, dijo Chin, tuvo que ver con un generador.
“Parece que una de las pistas del lado norte todavía estaba trabajando”, dijo Chin.
Luego de una noche tumultuosa y caótica en el MIA, el alivio en la voz de Chin después de las 10 p.m. era palpable: “Todo está volviendo a la normalidad”.
Fuente: http://www.elnuevoherald.com/
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