El Gobierno portugués publica las condiciones para la venta de aerolínea TAP.

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El Gobierno portugués aprobó hoy el pliego de condiciones exigido a los candidatos que deseen presentar una oferta para comprar el grupo TAP, entre ellas, la de garantizar la «estabilidad laboral» y su permanencia en suelo luso.
En un comunicado, el Ejecutivo dio detalles de esta privatización, que decidió relanzar a mediados de noviembre pasado y en la que ya se han declarado interesados la española Air Europa (a través de su matriz Globalia), el empresario portugués Miguel Pais do Amaral, el brasileño David Neeleman (a través de la compañía Azul) y el magnate colombiano-brasileño Germán Efromovich.
El Estado portugués, actualmente propietario de la compañía aérea, pondrá a la venta el 66 % de sus acciones, aunque un 5 % está reservado a los trabajadores, y espera poder cerrar el negocio durante el primer semestre de 2015.
El grupo TAP -que además de la aerolínea incluye una empresa especializada en manutención e ingeniería en Brasil y la firma de gestión de carga y equipajes Groundforce- podrá adjudicarse «a uno o más inversores, tanto individualmente como en grupo».
El Estado mantendrá una opción de venta del 34 % del grupo TAP que podrá venderse «durante los dos años siguientes» a la firma del contrato, siempre que el ganador del concurso cumpla todas las condiciones.
En este pliego se incluye la exigencia de que el comprador «contribuya al refuerzo de la capacidad económico-financiera de TAP».
Además, establece también un compromiso en favor de la «estabilidad laboral», una de las condiciones exigidas por los sindicatos cuya inclusión en este documento conocido hoy facilitó la decisión de desconvocar una huelga de tres días prevista para finales de diciembre, y que finalmente quedó sin efecto.
Otra de las condiciones es que el futuro dueño del grupo TAP mantenga la sede de la compañía aérea en Portugal, y se valorará la experiencia del comprador en el sector aéreo.
El secretario de Estado de Transportes, Sérgio Silva Monteiro, defendió el relanzamiento de esta venta y subrayó que esta operación «no deteriora los vínculos laborales y tampoco el valor estratégico» de la compañía.
«No buscamos un valor significativo con esta venta, lo que pretendemos es darle valor a la empresa para que pueda crecer en el futuro», subrayó.
En 2012 el Gobierno luso ya intentó esta privatización, pero finalmente optó por rechazar la única oferta presentada entonces, la del magnate colombiano-brasileño Germán Efromovich, por un valor que rondaba los 340 millones de euros, debido a la falta de garantías.
TAP transportó en el 2014 a unos 11,4 millones de pasajeros -récord de la compañía- a 88 destinos en África, Europa y América, continente éste último donde es líder en las conexiones entre Brasil y Europa.
La aerolínea, que opera desde 1945, cuenta con una plantilla de más de 5.000 personas y una flota de 77 aviones.