Carta abierta de las Ex tripulantes de cabina de Rutaca Airlines a la opinión pública.

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Nosotras, Ex Tripulantes de Cabina de la Aerolínea RUTACA, quienes renunciáramos de manera voluntaria y colectiva el pasado viernes 02 del mes en curso, en primer lugar le pedimos nuestras más sinceras excusas a los pasajeros afectados por las demoras ocasionadas producto de nuestra situación laboral, y en segundo lugar queremos por medio de la presente, hacerle frente a una carta difamatoria que ha circulado en las distintas redes sociales, y dirigida al Presidente de la Empresa siendo publicada “supuestamente”, por ciertas compañeras “no identificadas” quienes declaran haber sido coaccionadas a participar de la misma, por parte de algunas de las que aquí firmamos. Esta acción deplorable, pone nuevamente de manifiesto el proceder de personas inescrupulosas que buscan con esta práctica de tan baja calaña, mancillar el buen nombre de quienes por años fuéramos de la familia de la Compañía (a esas personas les recordamos que la difamación y el abuso de autoridad son delitos contemplados en nuestro Código Penal, y como tal la acción es de caracter individual). Por esta razón nos permitimos aclarar que el motivo fundamental de nuestra decisión fue producto de:

1.- Las reiteradas humillaciones de carácter verbal, los maltratos laborales producto del abuso de quienes jerárquicamente eran nuestros superiores, incluso de algunos que en nada tenían que ver con el desempeño de nuestras funciones, tal es el caso de la Gerencia de Comercialización (entre otras). Vale decir que esta situación es contraria a lo dispuesto en los Artículos 156, literal f y 164 de la LOTTT respectivamente, que establecen en primer lugar, que el patrono debe garantizar que: “El trabajo se llevará a cabo en condiciones dignas, que permitan a las trabajadoras el desarrollo de sus potencialidades, capacidad creativa y pleno respeto a sus derechos humanos, garantizando la prevención y las condiciones necesarias para evitar toda forma de hostigamiento o acoso laboral”, y por otra parte, prohíbe el acoso laboral en los centros de trabajo privados, entendiéndose como tal el hostigamiento o conducta abusiva ejercida en forma recurrente o continuada por el patrono, sus representantes; o un trabajador o una trabajadora; o un grupo de trabajadores o trabajadoras, que atente contra la dignidad o la integridad biopsicosocial de una trabajadora o un grupo de trabajadoras, perturbando el ejercicio de sus labores y poniendo en peligro su trabajo o degradando las condiciones de ambiente laboral.

2.- La falta de los insumos básicos y elementales para el desempeño de nuestras funciones como tripulantes que deben ser provistos por la propia empresa (tal es el caso de los uniformes, los “reciclaban” de una Tripulante a otra).

3.- La discriminación en el pago de las bonificaciones denominadas “Cruces de FIR” con relación al resto del personal de la Empresa quienes al igual que nosotras lo perciben (Tripulación de vuelo y Despachadores de vuelo) pero les son cancelados de manera, y en oportunidades distinta a nosotras, lo que representa una desmejora sustancial en nuestro salario, por lo que exigíamos se nos pagara de la misma forma que a nuestros compañeros de trabajo en el vuelo.

4.- La insuficiencia de los viáticos correspondientes a las comidas y otros aspectos más, relacionados con la ocupación de las habitaciones en pernoctas, etcétera.

Ahora bien, en este orden de ideas queremos dejar en claro que antes de tomar esta decisión tratamos de agotar por todos los medios posibles la vía de las conversaciones, de la conciliación y del mutuo acuerdo en donde nuestras inconformidades fueron presentadas en diferentes cartas, primero: a la Gerencia de Recursos humanos quien no nos respondió, y de quien esperamos 05 días hábiles para en segundo lugar: enviar nuevamente una carta al Presidente de la Empresa con el mismo contenido, quien respondió verbalmente a los 03 días luego de recibida reuniéndonos así el día 10 de noviembre, en donde de todos los puntos a tratar sólo se acordó que nos tratarían con respeto en lo sucesivo (cosa que no se hizo, porque ni siquiera por medio de una circular se les informó a los Vicepresidentes y Gerentes de la compañía la decisión de tratarnos con dignidad y en consecuencia todo siguió igual), y se nos informó que se realizaría un ajuste salarial, acorde con los sueldos de las demás compañías aéreas, noticia que recibimos con sumo agrado, ya que hasta ese momento veníamos cobrando un poco menos del sueldo mínimo.

Posteriormente fue convocada una segunda reunión por parte del mismo Presidente de la Empresa para terminar de discutir todos los puntos pendientes en nuestras solicitudes y la misma no ocurrió porque después de dejarnos esperando por un tiempo mayor a dos horas el Presidente no se presentó y no designó a nadie para que lo representara en su nombre (toda una falta de respeto) y posteriormente se nos notificó que quedaba “prohibida” toda intención de reunión con el Presidente de la Empresa.

Debemos hacer notar que el aumento ofrecido por los directivos de la empresa fue para una fecha y terminó siendo depositado en otra muy distinta (una quincena después, de forma incompleta por lo que posteriormente hubo e hacer un retroactivo y del cual no nos dieron recibo).

Ya como un último esfuerzo, el día jueves 01 del presente mes, acudimos a la inspectoría del Trabajo del Estado Vargas (como lo podemos demostrar con las respectivas constancias), para solicitar se le diera apertura a un pliego de conciliación de conformidad como lo establece la LOTTT, entre la empresa y los trabajadores y la recomendación de la Funcionaria que nos atendió en ese momento, fue que citaría a las partes para entablar una mesa de dialogo, lo cual aceptamos de buena fe, por lo que no se puede decir que se trata de un boicot orquestado en contra de la Aerolínea. No obstante ese mismo día en horas de la noche ante una nueva humillación hacia una de nuestras compañeras de trabajo quien regresaba de un vuelo, humillación esta que llegó al punto de hacerla llorar en público, delante de los pasajeros, y tripulación que la acompañaba, decidimos no seguir soportando tales vejaciones, razón por lo que todas convenimos hacer efectiva nuestra renuncia colectiva al día siguiente en horas de las 06:30 a.m. aproximadamente cuando unas nos presentábamos a la empresa y otras regresaban de la pernocta.

Así pues cabe destacar, que nuestra renuncia se lleva a cabo el día viernes 02, y al momento de su entrega esta no fue aceptada por los representantes de la empresa, pero posterior a la intervención del Abogado que nos asistió en ese momento, la misma fue “ratificada” por todas y cada una de las Tripulantes afectadas, con las medias firmas de cada una de nosotras estampara al borde de la carta (como se puede apreciar), y adicionalmente le fue colocada la huella dactilar a solicitud del propio Abogado de la Aerolínea para poder recibirla, lo que quiere decir que absolutamente todas convenimos en hacerlo de manera voluntaria y sin coacción de nadie, ya que en caso contrario, quien no estuviera de acuerdo con ello lo hubiese manifestado en ese momento aprovechando la presencia de la representante del Ministerio Público. Es por esta razón desmentimos enfáticamente los supuestos de coacción y de la falsificación de firmas respectivamente.

Por otra parte, es importante señalar que nuestro retiro fue aceptado y firmado como recibido por el Representante Legal de la Empresa, sin ningún tipo de objeción ni observación al respecto, y este se basó tácitamente en el espíritu del Artículo 30 de la LOTTT en su segundo aparte: “Ninguna persona podrá impedirle el ejercicio del derecho al trabajo a otra, ni obligarla a trabajar contra su voluntad”, pero si sustentada expresamente en el Artículo 78, en el que: “Se entenderá por retiro la manifestación de voluntad unilateral de la trabajadora de poner fin a la relación de trabajo, siempre y cuando la misma se realice en forma espontánea y libre de coacción”, y en los literales : d) Injuria o falta grave al respeto y consideración debidos al trabajador o trabajadora, h) Acoso laboral y j) Cualquier acto constitutivo de un despido indirecto. Bajo estas circunstancias aclaramos que de conformidad con lo que establece el último párrafo del mencionado Artículo: “En todos los casos donde se justifique el retiro, el trabajador o la trabajadora tendrá derecho a recibir, además de sus prestaciones sociales, un monto equivalente a éstas por concepto de indemnización”, lo que quiere decir que “dichas liquidaciones deben pagarse doble”, y no de forma simple o sencilla, como se señala en la carta difamadora.

Para finalizar queremos agradecer al Pueblo Venezolano por sus manifestaciones de apoyo para con nosotras, por esos mensajes de aliento y fortaleza por las redes sociales y medios de comunicación, por hacernos sentir que no estamos solas y que debemos seguir adelante a pesar de no haber recibido ese apoyo público que esperábamos de quienes al igual que nosotras laboran en la Aviación Comercial. Es por estas razones y otras más que iremos revelando en su momento, que nos reservamos el derecho de ejercer todas las acciones legales correspondientes a los efectos de restituir nuestro la honorabilidad a nuestros nombres, trabajadoras que no hicimos más que llevar en alto el nombre de la Empresa para la cual laborábamos hasta el último momento, y si existe alguna duda, sepan que aceptamos cumplir con el vuelo programado que salía de Santo Domingo a Caracas a pesar de ya haber renunciado con anterioridad, de habernos exigido una renuncia individual a cada una de las tripulantes de ese vuelo, ello para que no se nos acusara como en efecto intentaron hacerlo, del delito de Interferencia Ilícita, bajo la amenaza y el amedrentamiento de los cuerpos de seguridad del Estado, quienes ni siquiera respetaron el hecho de que entre las trabajadoras presentes, se encontraba una mujer con avanzado estado de embarazo.

A nuestras compañeras que decidieron no aparecer en esta carta y a quienes pidieron regresar a la empresa por razones estrictamente personales, sepan que no las juzgamos en lo absoluto, que su reingreso lo hacen bajo un derecho que les otorga la Ley (por el tipo de renuncia justificada tienen derecho al reenganche), pero de corazón les agradecemos que actúen con valentía, con dignidad y que aclaren la verdad y no se presten para hacernos quedar mal. Sinceramente les deseamos el mayor de los éxitos en sus labores de Tripulantes de Cabina y esperamos que este acto en el que sacrificamos nuestra estabilidad laboral en tiempos de crisis, no haya sido en vano, que la empresa entienda que no son nada sin sus trabajadores y que se mejoren las condiciones de trabajo y cesen los maltratos y las humillaciones, que fueron principalmente las razones por las cuales resolvimos renunciar y mantenernos firmes en nuestra decisión.

Esperamos que las otras Compañías Aéreas Venezolanas antes de emitir juicio sobre nosotras, quienes en un mensaje de whatsApp privado (que se hizo público) dirigido a sus Gerentes de Operaciones y de Recursos Humanos nos tildan de insurrectas, pasando el listado con nuestros nombres, se mantengan profesionales como en efecto lo son y no nos nieguen en el futuro cercano la oportunidad de seguir ejerciendo nuestra profesión con dignidad como hasta ese viernes 02 de diciembre lo veníamos haciendo, tal y como se lo están pidiendo. Es muy importante señalar que hoy al momento de publicar este comunicado, seguimos siendo víctimas de hostigamiento y amenazas telefónicas tales como que no nos permitirán renovar las licencias en el INAC, que tomaran acciones penales en nuestra contra, cuando esto se trata de un asunto estrictamente laboral. POR FAVOR DEJENNOS EN PAZ!, somos Madres de familia, Esposas e Hijas que temen por su seguridad, no sigan alimentando esta situación con el abuso de poder.

Sin nada de qué avergonzarnos y con la confianza de que no seremos condenadas por la opinión pública por mantenernos firmes como mujeres dignas nos identificamos, damos la cara con nuestros nombres y despedimos en orden de antigüedad: Rosana Suárez, Douglimar Camacho, Marili Rodríguez, Sandilys Ojeda, Norelkys Ruz, Carolina Pereira, Jenifer Acosta, Elena Gutierrez, Enmaly Carreño, Barbara Pérez, María Olavarrieta, Ivana Vasquez, Ivana Abache, Gianina González, Leonela Alcalá, Elaixa Peña, Yuxibeth Gil, Valentina Cornilliac, y Yoli Gonzalez.

PD: De todo lo anteriormente señalado, se tienen soportes que serán presentados en su oportunidad como pruebas por ante las autoridades competentes en las que a bien tengamos iniciar los procedimientos laborales, civiles y penales correspondientes si fuera el caso, no queremos llevar esto más allá pero nos están arrinconando.

En Caracas a los cinco días del mes de diciembre de 2016

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