VECA Airlines suspende sus operaciones.

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Tras meses de noticias de problemas en su operación, Vuelos Económicos Centroamericanos (VECA), la low cost de bandera salvadoreña, anuncia el cierre temporal de operaciones.

La confirmación ocurre dos días después de conocerse que la compañía tuvo que devolver uno de los Airbus A-319 que opera, bajo el modelo de renta, en sus rutas en las capitales de El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica.

El principal asesor del grupo de empresas Alba y de VECA, José Luis Merino, confirmó ayer a elsalvador.com que la firma suspenderá operaciones por un período de tres meses debido a un proceso de reestructuración.

Pese a que la suspensión está fechada para la próxima semana, desde el lunes 16 era imposible hacer comprar o reservas en los sistemas de la firma.

El anuncio ocurre a casi un mes de la llegada de Volaris Costa Rica, la filial de la low cost mexicana, y del arribo de nuevas compañías del segmento (como Wingo) y de un refuerzo en las tarifas de los vuelos de Avianca para el mercado centroamericano.

«VECA enfrentará un proceso de reestructuración en su modelo de negocio, vamos a salir de operaciones aproximadamente tres meses porque viene mas competencia en el sector, además hay problemas financieros que debemos de resolver. Por eso ya se devolvió un avión y lo mismo se hará con la otra unidad», explicó Merino.

Nuevo modelo en camino

Merino aseguró que buscarán «aviones más pequeños» para reducir costos y mantener las operaciones regionales entre Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.

Por su parte, según dijo hoy el presidente de la Autoridad de Aviación Civil, René López, la aerolínea se uniría a otra empresa para seguir prestando sus servicios. Al mismo tiempo que negó que ésta cierre operaciones.

López dijo que para que opere sin ningún problema se le daría un permiso de «código compartido» aunque no quiso adelantar qué empresa estaría en negociación con VECA para hacer esta alianza.

VECA inició operaciones en 2013 y recibió un financiamiento de $14 millones por parte de Alba Petróleos. Fue co-administrada por ejecutivos españoles con experiencia en el ramo y luego pasó a ser manejada por venezolanos, según explicó una fuente que solicitó el anonimato.

Según el balance general inscrito en el Centro Nacional de Registros en 2014 logró ventas de US$45.000 y reflejó una pérdida de US$958.000. Asimismo, sus gastos superaron los ingresos por casi un millón de dólares. Ya a 2015, la venta aumentó a $2.5 millones, pero la pérdida acumulada llegó a $17.5 millones.

Fuente: Estrategia y Negocios

Foto: Carlos Alberto Rubio Herrera