Así fue la inauguración del Aeropuerto José María Córdova (Colombia) hace 32 años.

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Una valla que adornaba la entrada a la glorieta con la frase “qué paisas tan pinchados, con aeropuerto, canal y tren” les dio la bienvenida a los cerca de cinco mil curiosos, entre campesinos, viajeros y políticos, que se acercaron en la mañana del jueves 29 de agosto de 1985 para ver la inauguración del Aeropuerto José María Córdova de Rionegro.

Muchos madrugaron y subieron en servicio público desde Medellín, a pesar de las quejas por las altas tarifas de los taxis que oscilaban entre 1.500 y 2.000 pesos. Otros vecinos del sector llegaron a pie o en bicicleta. Los pesos pesados de la política, incluido el presidente Belisario Betancur, llegaron en aviones desde ElDorado en Bogotá y el Olaya Herrera de Medellín.

“Esta obra es un testimonio de la tenacidad del pueblo de la dura cerviz”, indicó Betancur, quien inauguró en su tierra natal una obra que tardó más de una década y en la que tuvieron que ver, para bien o para mal, tres presidentes más: Misael Pastrana, Alfonso López Michelsen y Julio César Turbay.

Antes sonaron los himnos protocolarios de Antioquia y Colombia y los políticos de turno de la Gobernación de Antioquia y la Aeronáutica Civil también dieron sus discursos que fueron calificados como escuetos.

A los 50 minutos, el primer cierre

Aunque la inauguración era al mediodía del jueves 29 de agosto, el Jose María entró en operaciones para el público seis horas antes. Solo 50 minutos después de que se abriera la terminal aérea, y tras el aterrizaje del primer avión procedente de Manizales, el aeropuerto tuvo que ser cerrado por cerca de 40 minutos gracias a un banco de niebla. Luego continuaron aterrizando los pájaros de acero de SAM, Avianca y Aces ante la incredulidad de los visitantes más rurales del Oriente antioqueño.

“¿No decían que este funcionaría las 24 horas de los 365 días del año?”, fue la pregunta que retumbó entre los más gomosos que madrugaron a ver y viajar en la terminal que abría sus puertas y que prometía conectar al departamento con todos los rincones del mundo.

El evento tuvo un reclamo generalizado: a pesar de la copiosa venta en las afueras de arepas de chócolo, plátanos maduros, naranjas, algodones de azúcar, chicharrones y demás golosinas, adentro no había donde tomarse un tinto caliente porque solo había cuatro locales comerciales abiertos: Banco Comercial Antioqueño, Conavi, El palacio de los lectores y otro llamado Modallín. Los de comida aún estaban en ciernes.

Así, entre aplausos y sorpresa por la novedad de la obra, transcurrió el primer día de operaciones del aeropuerto José María Córdova de Rionegro.

Por: Mateo Isaza GiraldoEl Colombiano