Ryanair se planta ante sus pilotos, que irán a la huelga.

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«Simplemente no va a ocurrir». Así ha contestado por carta Ryanair a las demandas de sus pilotos de entablar conversaciones tras la reciente constitución de su representación sindical.

La negativa es rotunda y le ha abocado al camino del enfrentamiento. La aerolínea low cost no está dispuesta a cambiar fácilmente su modelo de negocio basado en el ajuste de costes -una parte del cual proviene del ámbito laboral- y no tendrá más remedio que afrontar la huelga incluso en su propia casa.

Los pilotos irlandeses de Ryanair agrupados en la Irish Air Line Pilots’ Association (IALPA) votaron ayer ir a la huelga con un 95% de votos a favor, según ha informado el diario Irish Times. La convocatoria oficial no se ha realizado, por lo que aún no hay fecha en Irlanda, pero no hacen más que seguir la iniciativa de sus colegas italianos.

La huelga afectará a los vuelos de Ryanair en Italia -donde además se han cancelado despegues por huelga de controladores aéreos- ya este mismo viernes, 15 de diciembre. Pararán cuatro horas -de 13 a 17 horas-, convocados por la Asociación Profesional de la Aviación Civil (Anpac), que reivindica la negociación de un convenio colectivo.

La aerolínea se encuentra por primera vez cercada por sus trabajadores de casi toda Europa. Contando como marco con la campaña promovida en Europa a través del nuevo Consejo de Representantes de Empleados Europeos (EERC) formado en los últimos meses, sus plantillas -tanto de pilotos como de tripulantes de cabina- se están organizando y no parecen dispuestas a dejar pasar la oportunidad de imbuir a la compañía en las reglas del juego oficiales en la mayoría de las legislaciones laborales europeas.

No obstante, en la carta, a la que ha tenido acceso este diario y en la que deja claro a los pilotos irlandeses su rechazo al reconocimiento del comité de trabajadores -más allá de admitir negociación con los Consejos de Representantes de Empleados (ERC) instituidos por la propia compañía-, Ryanair afirma que la Corte Suprema Irlandesa fallará de nuevo a su favor. «Tenemos un sofisticado sistema de negociación colectiva establecido por la Corte Suprema de Irlanda cuando IALPA intentó imponer el reconocimiento de la Unión por última vez en 2007», recuerda en la misiva. Es lo que «fallaron entonces y fallarán nuevamente ahora», asevera.

Ryanair está defendiendo su bastión a capa y espada. Sin embargo, la aerolínea irlandesa es seguramente la única gran empresa sin auténtica representación de los trabajadores en Europa.

La aerolínea cuenta con unos 4.000 pilotos. En Irlanda reconoce tener en plantilla a 300. Sin embargo, no todos están en nómina, ya que suele contratar a sus tripulantes mediante distintas fórmulas. Éstas van desde los contratos directos firmados con Ryanair, dentro o fuera de los países donde tienen la base, a los realizados a través de brokers (intermediarios) o mediante sociedades en el extranjero a modo de autoempleo (self employed), sin vinculación laboral con la empresa.

Tras la huída de cerca de 180 de sus pilotos a Norwegian Air Shuttle el pasado septiembre, Ryanair ha intentado aplacar las ansias de condiciones laborales conforme a ley de su plantilla. Lo ha hecho ofreciendo a sus pilotos aumentos salariales que en la citada carta califica de «sustanciosos» -entre ellas, subidas de 22.000 euros para los capitanes y 11.000 euros para los primeros oficiales-, pero que no han surtido el efecto esperado.

Según explica la low cost, su oferta para los capitanes supera en un 22% a lo que paga su competencia directa en Dublín, algo que asegura que se mejora con el nuevo acuerdo que permite a éstos ganar hasta 193.000 euros. Y da la cifra de 128.000 euros como el salario habitual de un piloto en Norwegian.

En la carta, Ryanair ubica al presidente de IALPA como miembro de la tripulación de Aer Lingus (que por otro lado lo es) en lugar de como representante del sindicato, y dice que la «Unión Aeronáutica de Aer Lingus» recomienda «un aumento salarial del 3% a los pilotos de Aer Lingus, mientras que alientan a los pilotos de Ryanair Dublín a rechazar un aumento salarial del 20%».

No obstante, en dichas ofertas, según fuentes de representantes sindicales, hay trampa, puesto que no son tan cuantiosas como la empresa quiere hacer ver en relación con otras compañías con las que se compara -es el caso de Norwegian- ni respetan, afirman, derechos sociales de otras índoles.

En España, los 700 pilotos de Ryanair decidieron también hace menos de un mes dar un paso un paso adelante y formar su propia sección sindical dentro de Sepla. Lo hicieron después de que más de 300 tripulantes de cabina de la aerolínea irlandesa formaran su sección en el Sindicato Independiente de Tripulantes de Líneas Aéreas (Sitcpla) y se convirtieran entonces en los pioneros dentro de su profesión en toda Europa.

Del envío a los cuarteles generales de Ryanair de aquella comunicación que informaba sobre su constitución como representación sindical hace dos meses meses. La negativa se intuía tras obtener sólo una callada por respuesta. Con el «no» rotundo a los pilotos irlandeses ha quedado claro.

Por: Silvia Fernández – El Mundo