La Industria

Alas que se pliegan en pleno vuelo: el invento de la NASA que revolucionará la aviación.

La aviación supersónica es el próximo gran reto al que se enfrentará la industria aeronáutica. Naves más rápidas que permitirán unir localizaciones muy alejadas en menor tiempo que nunca. Para hacerlo posible, es necesaria la evolución de una serie de componentes y avances de ingeniería sin los cuales este tipo de aviones serían impensables.

Uno de las aspectos en las que se ha puesto el punto de mira ha sido en las alas, elemento esencial en el que la NASA está trabajando para hacer a los aviones más eficientes y ligeros. Ahora, la agencia aeroespacial ha probado el uso de un nuevo material ligero que permite al avión doblar las componentes exteriores de las alas y tomar el control de ángulos óptimos durante el vuelo.

El proyecto, bautizado como Spanwise Adaptive Wing (SAW – Envergadura adaptable del ala) y que está siendo desarrollado en colaboración con Boeing, ha realizado con éxito el primer vuelo de prueba, lo que abre la puerta a una completa revolución en la aeronáutica.

El nuevo material está integrado en un actuador en el avión, que desempeña un papel vital para mover partes de la aeronave, ya que tiene la capacidad de plegar la parte exterior de las alas en vuelo sin necesitar un sistema hidráulico pesado, con lo que se puede lograr un ahorro de peso de hasta un 80% menos que con los sistemas tradicionales.

Y es que el nuevo material no necesita un sistema hidráulico para plegar las alas, sino que lo hace gracias a una reacción de la aleación a la temperatura, cuando entra en juego la memoria térmica de forma. Así, al calentarse, la aleación activaría un movimiento de torsión en los tubos, lo que finalmente movería la parte exterior del ala hacia arriba o hacia abajo.

Asimismo, poder plegar las alas se traduce en una mayor capacidad de control, lo que puede resultar en una menor dependencia de las partes más pesadas de la aeronave, incluyendo el timón de cola. De este modo, se lograr una aeronave más eficiente en el consumo de combustible y se gana capacidad en futuras aeronaves de ala larga.

Un mejor pilotaje

En el vuelo de prueba el equipo de investigadores demostró con éxito la aplicación y el uso del material, plegando las alas entre 0 y 70 grados hacia arriba y hacia abajo durante el vuelo lo que se traducirá en un pilotaje más cómodo.

Los pilotos pueden aprovechar una serie de condiciones de vuelo diferentes, como las ráfagas de viento, doblando sus alas para adaptarse a cualquier condición particular experimentada durante el vuelo, explica la agencia aeroespacial a través de un comunicado.

“Hay una gran cantidad de beneficios al doblar las puntas de las alas hacia abajo para hacer una especie de ‘cabalgar sobre la ola’ en vuelo supersónico, incluido el arrastre reducido. Esto puede tener como resultado un vuelo supersónico más eficiente “, dijo el investigador principal de SAW, Matt Moholt. “A través de este esfuerzo, podremos habilitar este elemento para la próxima generación de vuelo supersónico, no solo para reducir la resistencia aerodinámica sino también para aumentar el rendimiento, al pasar de velocidades subsónicas a supersónicas. Algo que sólo es posible con la aleación con memoria de forma”.

Asimismo, el coinvestigador principal de SAW, Othmane Benafan, explica que con el proyecto querían demostrar “si podíamos mover las alas en vuelo, podemos controlarlas en cualquier posición que deseemos para obtener beneficios aerodinámicos de ellas, y podríamos hacerlo con esta nueva tecnología”.

“Las alas plegables se han hecho en el pasado, pero queríamos demostrar la viabilidad de hacer esto utilizando la tecnología de aleación con memoria de forma, que es compacta, liviana y puede colocarse en lugares convenientes en el avión”, añadió

Lo cierto es que las alas plegables en vuelo es una innovación que se había estudiado utilizando aviones en el pasado, incluyendo el modelo XB-70 en la década de 1960, sin embargo hasta ahora ha sido imposible plegar alas en vuelo por la ausencia de los materiales apropiados, así como por la dependencia de los motores convencionales y hidráulicos pesados ??y voluminosos, que pueden ser engorrosos para efectuar el vuelo.

Por: Chema Flores – El Economista