Tips y Curiosidades

Este es el lugar más sucio del aeropuerto (y no es el baño).

Viajamos por el mundo tomando precauciones para evitar caer enfermos: nos vacunamos para evitar contagios en el destino, desestimamos la ingesta de alimentos y bebidas que puedan ocasionarnos problemas digestivos y nos resguardamos de los cambios bruscos de temperatura para no enfermar. En otras palabras, durante las vacaciones permanecemos pendientes de nuestra salud sin pensar que los gérmenes tal vez no estén tan lejos…

Por simple lógica, los lugares que registran mayor tráfico de personas acumulan concentraciones más altas de gérmenes. Es el caso de los aeropuertos, instalaciones atiborradas de pasajeros procedentes de países lejanos, en los que los microbios circulan a sus anchas. ¿Te has preguntado en alguna ocasión cuál es el sitio más sucio de un aeródromo?

Un estudio elaborado hace algún tiempo por Travelmath con el objetivo de determinar el nivel de higiene de aeropuertos y aerolíneas echó por tierra la creencia generalizada de que la mayor concentración de sustancias nocivas tenía como escenario el baño. Sorprendentemente, el análisis elaborado por un microbiólogo determinó que los botones de las fuentes de agua eran los puntos más contaminados de un aeropuerto, mientras que en el interior de un avión, este “privilegio” le correspondía a la mesa plegable.

Suciedad en el aeropuerto

Sin embargo, el portal norteamericano InsuranceQuotes.com acaba de publicar un estudio con nuevas conclusiones. Sus autores, tras analizar seis zonas distintas de tres grandes aeropuertos de los Estados Unidos -entre ellos el de Atlanta, uno de los más transitados del mundo- han determinado la media de unidades formadoras de colonias (UFC) -que es el valor que indica el grado de contaminación microbiológica de un ambiente- de cada uno de estos 18 puntos. El cálculo arroja un resultado concluyente: el sitio más sucio son las pantallas de auto check-in.

Y es que los autores del trabajo han cuantificado el nivel de contaminación de estos puntos en 253.857 UFC de media, alrededor de 13 veces más que el registrado en los botones de las fuentes, llegando incluso en algún caso concreto al millón de UFC. Para facilitar la comprensión y hacernos una idea más precisa, debemos tener en cuenta que los asientos de los inodoros registran solo 172 UFC, una cantidad comparativamente ridícula.

Según el estudio, si queremos evitar gérmenes también debemos ser cautos con los asientos de las zonas de espera, puesto que los reposabrazos albergan 21.630 UFC -una concentración similar a la del fregadero de la cocina, uno de los lugares más sucios de la casa-, y con las fuentes de agua. Según InsuranceQuotes.com, estas últimas contienen 19.181 UFC.

.. y en el avión

Ya a bordo, con toda lógica, las condiciones higiénicas mejoran -el tráfico de pasajeros es menor-, aunque los resultados de los análisis no son para echar cohetes. Los aviones suelen limpiarse tras cada vuelo, pero lo cierto es que no existe una normativa específica que obligue a las aerolíneas a realizar un aseo o desinfección determinada, y el lavado suele realizarse con limpiadores generales.

Según este análisis -a diferencia del de Travelmath-, si pensabas en el baño como la zona más sucia de la aeronave, estabas en lo cierto, ya que el botón de descarga del wc, con 95.145 UFC, es el sitio que acumula más bacterias. Tampoco queda bien parada la bandeja extraíble situada frente al asiento, aunque en un grado menor -11.595 UFC-, lo que hace recomendable evitar el contacto con los alimentos para impedir la transmisión de gérmenes.

InsuranceQuotes.com cita la hebilla del cinturón de seguridad como un tercer núcleo de bacterias, aunque en una proporción sustancialmente menor que el baño o la mesa plegable, concretamente en 1.116 UFC.

Por Magda Bigas – La Vanguardia