Aerolíneas

Autoridad aeronáutica chilena revoca licencia a aerolínea LAW por numerosos incumplimientos.

La autoridad aeronáutica de Chile informó este miércoles que decidió revocar el certificado de operación de la atribulada aerolínea Latin American Wings (LAW) debido a numerosos incumplimientos que afectaban la seguridad de las operaciones.

La decisión de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) ocurre luego de haber suspendido en marzo a LAW tras una serie de reprogramaciones de vuelos y una reorganización que no habría cumplido requisitos técnicos.

El organismo basó su decisión en el resultado de la “Auditoría Integral efectuada a dicha compañía que arrojó numerosos incumplimientos a la normativa aeronáutica”, según un comunicado divulgado en su cuenta de la red social Twitter.

“Esta empresa ha dejado de cumplir con los requisitos exigidos (…) afectando la seguridad de las operaciones aéreas”, agregó.

Una fuente consultada por Radio Bío Bío asegura que tiene que ver con que LAW no ha podido comprobar ante la autoridad la trazabilidad de los repuestos usados en sus aviones, lo que correspondería a una grave violación de las normativas aéreas internacionales.

“Sus aviones no están en condiciones aeronavegables”, aseguró la fuente consultada por el medio chileno.

La deuda crece y crece. El informe comercial de LAW tiene 66 páginas, y de ellas, 62 corresponden a morosidades o cheques protestados por falta de fondos. La suma de esas 315 deudas se eleva por sobre los $1.255 millones (US$1,98 millones).

Entre los acreedores que ahí aparecen mencionados hay algunos que no han tomado aún acciones legales, pero también figuran otros que sí llevaron su acreencia a la justicia. Si se suman los montos que los proveedores alegan en los tribunales civiles, la deuda de la compañía aumenta a casi el doble.

Entre junio de 2017 y mayo de este año, al menos 24 proveedores han demandado a LAW por no pago de facturas. Por servicios de aseo, de transporte y de provisión de alimentos, combustible, repuestos e insumos. También por servicios de publicidad: una radio, un diario y dos canales de televisión están en la lista de acreedores.

La inmobiliaria dueña de su oficina ubicada en los pisos 11 y 12 del edificio la Torre de Apoquindo, en Las Condes, también la demandó por no pagar la renta. En total, la deuda judicializada se alza por sobre los $2.237 millones.

A eso se suman dos demandas colectivas presentadas por el Servicio Nacional de Consumidor (SERNAC) en representación de clientes que quedaron varados y abandonados en diversos aeropuertos, o cuyos vuelos fueron reprogramados unilateralmente o suspendidos. Eso podría aumentar considerablemente la deuda, ya que la empresa arriesga que se le condene a pagar más de $11 millones (US$17.409) por afectado, los que se cuentan por cientos.

Pero ese no es el único frente que tiene la empresa en el área judicial. También están los trabajadores que han demandado a la empresa por graves incumplimientos en los pagos de sus remuneraciones y cotizaciones.

En los últimos cuatro meses, LAW registra, al menos, 23 demandas diferentes en los dos juzgados laborales de Santiago. Allí hay pilotos, operadores, asistentes de cabina, y empleados de tierra que denuncian no sólo el no pago de lo que les corresponde por su trabajo, sino además un evidente deterioro en cuanto a sus condiciones de trabajo, precisamente debido al colapso de la aerolínea.

Cada una de esas demandas, que en su mayoría agrupan a dos, tres o más trabajadores, exige a la empresa cancelarles sus salarios, sus imposiciones previsionales y de salud, además de indemnizaciones y costas de los procesos judiciales. Si se acoge lo que los ex empleados y ex colaboradores de la aerolínea demandan, el monto que deberá pagar es millonario.

Por: América Economía

Foto: Alfredo Vera