Aerolíneas

Corea del Sur: abuso de poder en la aerolínea de bandera.

La Policía de Corea del Sur ha pedido este viernes una orden de arresto contra la ex vicepresidenta e hija menor del presidente de la aerolínea Korea Air Lines por asalto y por lo que los surcoreanos denominan como “gapjil”, la actitud petulante tradicionalmente asociada a los hijos de los dirigentes de las grandes empresas del país.

Las autoridades creen que Cho, ex ejecutiva de 35 años de la mayor aerolínea de Corea del Sur e hija menor del presidente del grupo, Cho Yang-ho, entró en cólera durante una reunión el pasado abril y lanzó un vaso de cristal al portavoz de una firma publicitaria y jugo a varios asistentes.

La ex ejecutiva negó haber cometido la agresión durante un interrogatorio al que fue sometida el pasado miércoles, en el que afirmó que “solo empujó un vaso de cartón que contenía líquido”, según detalló entonces un portavoz policial.

El caso ha tenido un gran impacto mediático al afectar a una de las familias empresariales más conocidas del país asiático y por recordar a otro incidente protagonizado por la hermana mayor de Cho y que terminó con su condena a prisión.

El suceso ha reabierto el debate sobre el poder desmedido y la actitud de las familias propietarias de los “chaebol”, los grandes conglomerados surcoreanos.

La hermana mayor de Cho Hyun-min y también exvicepresidenta del grupo, Cho Hyun-ah, fue condenada a dos años de prisión en 2015 por su enfrentamiento con un azafato e impedir el despegue de un avión en Estados Unidos para expulsar al sobrecargo.

Al igual que sucedió con Hyun-ah, el presidente de Korean Air se vio obligado a retirar a Hyun-min de su puesto después de conocerse las acusaciones del pasado abril, que han vuelto a manchar el nombre de la aerolínea.

Cientos de ex trabajadores y empleados actuales de Korean Air Lines Co. realizan una vigilia con velas y una protesta contra el trato abusivo de la familia Cho, en medio de las acusaciones de agresión de una de las hijas del presidente de la empresa. Es muy inusual que los empleados de un gran conglomerado familiar en Corea de Sur, conocidos como “chaebol”, realicen una manifestación contra su jefe y la familia propietaria.

Por: Clarín

Foto: Kim Hong-Ji/Reuters