Aerolíneas

México veta el vuelo de Emirates desde Barcelona.

Mala noticia para el aeropuerto de Barcelona y un jarro de agua fría para la expansión de Emirates. Todo ello ha ocurrido en la misma semana en que el grupo aéreo emiratí confirmaba unos beneficios de 643 millones de euros en el ultimo ejercicio. El gobierno de México ha decidido vetar su linea Dubai-Barcelona-Ciudad de México, anunciada a mediados del mes de marzo y que se quería que empezara a operar a finales de este mismo año

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes no ha dado luz verde al proyecto de Emirates negándole la quinta libertad, un derecho por el que una aerolínea de un tercer país puede transportar pasaje y carga entre otros dos estados. En este caso el plan era que la compañía de Emiratos Árabes Unidos fuera autorizada para comercializar asientos y bodega de carga en el trayecto España-México por Barcelona, aprovechando la escala del avión en el largo recorrido entre el golfo pérsico y América. El gobierno de España y concretamente el Ministerio de Fomento sí dio el visto bueno a la operación tras conocer los planes de Emirates que justificaban esa concesión y el potencial del mercado, aunque no lo ha visto con los mismos ojos el departamento de transportes del ejecutivo de Enrique Peña Nieto.

Habría sido el mismo presidente mexicano quien ha decidido posicionarse en contra de esta nueva ruta entre su país y Catalunya, como indicó esta semana Darío Flota, director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, uno de los estados que ha estado trabajando más para atraer el mercado árabe e Indio a México; el vuelo de Emirates con escala a Barcelona se había convertido en una pieza clave para ello. Conocedor de las negociaciones y de las reacciones tras el anuncio del vuelo, Flota comentó que Aeromexico aceleró sus planes de volver a volar a El Prat, ruta que abandonó en 2012 y cuyo regreso estaba dilatando. Al conocer la intención de la aerolínea árabe, pisó el acelerador a fondo, se acordó del mercado catalán y presionó a su gobierno para poder hacerlo en exclusiva. Solo tendría competencia en el futuro si una aerolínea española quisiera volar esa ruta.

El gobierno mexicano se ha posicionado, pues, a favor de su antigua aerolínea de bandera, que fue privatizada en 2007 y actualmente tiene como principal accionista a la estadounidense Delta Airlines, que como otras compañías norteamericanas está en pie de guerra contra la expansión mundial de las aerolíneas del golfo pérsico, a quien acusa de distorsionar el mercado con su sistema de funcionamiento que, según indican los estadounidenses, utilizando incluso soportes publicitarios “están tratando de controlar el transporte aéreo mundial utilizando su inmensa riqueza”. El casi 38% que detenta Delta en la compañía mexicana también puede haber influido en la decisión de Peña Nieto y sus asesores para vetar la llegada de Emirates al país a través de Barcelona.

La escala intermedia del vuelo, además de aportar viajeros a la ruta y añadir una tercera frecuencia diaria entre El Prat y Dubai, era necesaria técnicamente, puesto que la altura a la que se encuentra el aeropuerto Benito Juárez imposibilita los enlaces directos entre los dos países. La negativa hace que México siga siendo el único país del mundo con más de 100 millones de habitantes al que no vuela Emirates.

La aerolínea tiene una importante presencia en los patrocinios deportivos como sponsor del Real Madrid, de la Formula 1 que hoy se celebra el el circuito de Barcelona-Catalunya, en el Open de tenis de Madrid o también en el Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó, que se celebró a finales de abril en el Real Club de Tenis Barcelona a finales de abril. Allí, los clientes más fieles de Emirates felicitaban a Fernando Suárez de Góngora, director general de la aerolínea en España, por la noticia de los futuros vuelos y le preguntaban con insistencia por el inicio de los mismos.

En la sala de Emirates en el village del torneo, el directivo se mostraba muy cauto en dar más información de la que ya se sabía. “se ha trabajado mucho aunque el plan no es tan fácil como parece y por el lado de México hay dificultades en cuanto a la capacidad del aeropuerto y también en otros asuntos burocráticos” comentó escuetamente Suárez de Góngora a La Vanguardia el pasado 27 de abril. Tanto el director general como su equipo en Barcelona y su agencia de comunicación para España, Sergat, decidieron mantener un cauteloso perfil bajo desde que saltó la noticia de la posible nueva ruta. Lo hicieron tanto comercial como periodísticamente, pues tenían en mente que quizá el proteccionismo mexicano pudiera parar este ambicioso plan, como así ha sucedido.

Por su parte, Aeromexico ya anunciado que regresará al mercado de Catalunya y su zona de influencia el próximo día 1 de noviembre con el vuelo AM33, de 11 horas de duración y el día siguiente empezará también la ruta en dirección hacia América con el vuelo AM34, que en este caso tendrá 12 horas y 45 minutos de duración. Inicialmente se volará cuatro veces por semana y el avión escogido será el Boeing 787-8 Dreamliner, muy superior a los veteranos Boeing 767 que utilizó hasta 2012 para esta misma ruta, que se finalmente se recupera tras un paréntesis de seis años.

Por: Javier Ortega Figueiral – La Vanguardia