Aeropuertos

Por el paro de camioneros el aeropuerto de Brasilia se quedó sin combustible.

El Aeropuerto Juscelino Kubitschek, de Brasilia, informó este viernes que no tiene más reservas de combustible debido a la huelga de los camioneros que impide el paso de los camiones tanque con kerosene.

El paro ya lleva cinco días, dejó rutas bloqueadas y amenaza con un desabastecimiento generalizado en el país.

Hasta el momento fueron cancelados cinco vuelos, uno con destino a Miami de American Airlines y cuatro trayectos domésticos a ciudades del estado de Sao Paulo (sudeste) y Piauí (noreste).

La empresa Inframérica, que administra el aeropuerto internacional de Brasilia, anunció que ante el fin de las reservas de kerosene los aviones que aterricen deberán permanecer en suelo hasta que se renueve el abasto

En los últimos cinco días, apenas diez camiones de combustible ingresaron al aeropuerto -con escolta policial-, mientras que en una situación normal, el flujo medio es de 20 camiones por día.

Al menos otros cinco aeropuertos enfrentan situaciones críticas en el resto del país, informó Infraero, la empresa estatal que regula la actividad aeroportuaria.

Ante la posibilidad de que la carencia de combustible se agrave en los próximos días las aerolíneas Latam y Avianca no cobrarán multa a los pasajeros que remarquen sus pasajes, mientras Azul ya canceló al menos 13 vuelos.

Este viernes cerró la mayoría de los puestos de combustibles del ala Sur, un barrio de Brasilia ubicado a pocas cuadras del Palacio del Planalto, donde el jueves el gobierno firmó una “tregua” con los camioneros para suspender la medida de fuerza por 15 días.

Sin embargo los bloqueos se reiniciaron en la mañana del viernes en 22 de los 27 estados, afectando a varios sectores de la economía y los servicios.

En la Terminal de ómnibus Tiete, en Sao Paulo, varias empresas suspendieron la venta de pasajes , especialmente para viajes largos como los que se realizan hacia la región nordeste.

Bajo enorme presión, el gobierno se comprometió el jueves a suprimir al menos un impuesto sobre el diésel (denominado Cide) y a implantar un sistema de subvenciones para prolongar la reducción de 10% del precio del diésel en las estaciones de servicio anunciada la víspera por Petrobras, inicialmente limitado a quince días.

Fuente: ANSA y AFP – Clarín

Foto: EFE