Aeropuertos

Más de 400 vuelos cancelados por la erupción del volcán Agung en Bali.

El aeropuerto internacional de Bali ha reabierto este viernes tras haber sido cerrado debido a la erupción del volcán Agung, lo que provocó que miles de turistas quedaran bloqueados en esta isla de Indonesia, han indicado las autoridades.

Dado el peligro provocado por las nubes de cenizas volcánicas, que alcanzaban los 2.000 metros de altura, el aeropuerto de Ngurah Rai cerró a las 03:00 de la madrugada (19:00 GMT del jueves) y abrió a las 14:30 (07:30 GMT). “Teniendo en cuenta que la propagación de cenizas en el espacio aéreo ya no es un peligro” para los aviones, tras el cambio de dirección de los vientos, el aeropuerto ha vuelto a abrir, ha declarado el director de las autoridades aeroportuarias locales, Herson, que, como muchos indonesios, no tiene apellido.

El cierre del aeropuerto de esta turística isla ha provocado la anulación de más de 300 vuelos domésticos e internacionales con salida o llegada en Bali, una situación que ha afectado a cerca de 27.000 viajeros. Miles de turistas se han visto obligados a permanecer temporalmente en el aeropuerto o en los hoteles de la isla. Además, unas 400 personas que viven cerca del volcán tuvieron que ser evacuadas.

Anteriormente, además del aeropuerto de Bali, otros dos aeródromos con vuelos nacionales, ambos en el este de la isla de Java, suspendieron sus operaciones.

Desde el año pasado, el volcán Agung, asentado en el este de Bali, ha entrado en erupción en varias ocasiones y con diferentes intensidades. En noviembre, la actividad del Agung obligó a cerrar el aeropuerto durante varias jornadas consecutivas, lo que afecto a las visitas a la turística isla de Bali, y propició la evacuación de unas 30.000 personas que residen en los alrededores del volcán.

Más de cinco millones de turistas extranjeros visitaron Bali en 2017 por vía aérea, según la operadora área del aeropuerto. La última erupción importante de Agung ocurrió en 1963, duró un año y mató a más de 1.000 personas.

El archipiélago indonesio se asienta en el denominado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por miles de temblores al año, la mayoría de escasa magnitud.

Por: EFE