Aerolíneas

El A380 complica la vida a Norwegian.

Norwegian alquiló un A380 a la empresa de leasing HiFly porque tenía que reparar los motores Rolls-Royce Trent 1000 del B787 Dreamliner. Este avión se usa en la ruta Londres-Gatwick y Nueva York-JFK, una de las más rentables de la compañía de bajo coste; que no podía darse el lujo de dejar de operarla por tener una unidad en tierra.

El alquiler fue del tipo wet leasing, o sea la aeronave con su tripulación; y el uso se limitaría a las tres primeras semanas de agosto, hasta que el B787 pueda volver a estar operativo.

Demoras en la primera semana de vuelos

Sin embargo, la primera semana la operatividad fue un camino de espinas para Norwegian, con retrasos que superaron las tres horas. El vuelo DI7015, desde Londres a Nueva York, llegó con 3,56 horas de demora el 3 de agosto. Al día siguiente fueron 3,35 horas. El día 5, el retraso fue de 3,22 horas, y el 6 llegó a las 3,46 horas.

En el trayecto de vuelta, tampoco las cosas fueron mejores: el vuelo DI7016 tuvo 4,47 horas de demora el día 4, 3,33 horas el día 5 y 3,19 horas el día 6.

Problemas en el JFK

Según indicó Norwegian los retrasos se deben a restricciones en el aeropuerto de JFK, y comunicó que “eran conscientes de los problemas” y que “están trabajando para solucionarlo lo antes posible”.

Para webs como One mile at a time, el problema del aeropuerto de Nueva York es que no puede operar más que un A380 a la vez, por lo que el piloto de Norwegian tiene que esperar a que haya un slot libre para poder realizar el embarque o permitir que los pasajeros puedan desembarcar.

Pero por suerte la operatividad se pudo reorganizar, y en la última semana los retrasos se redujeron considerablemente en los vuelos de ida, con demoras de 15 a 30 minutos. Sin embargo, desde Nueva York se registró una demora de 3,47 horas el día 7, y de 1,04 hora el día 8.

El fantasma de las multas

El punto conflictivo de estos retrasos es que la Unión Europea establece multas que pueden llegar a los 600 euros por retrasos que superen las cuatro horas. En varias ocasiones Norwegian estuvo al borde de ese límite, pero lo excedió en alguna oportunidad.

Cada vuelo del A380 puede transportar 471 pasajeros, lo que una sanción por una demora de cuatro horas podría costar 282.600 euros. Según cálculos de la web Simple Flying, el coste operativo de un vuelo con este avión sería de 175.000 euros, por lo que una multa así descalabraría el rendimiento económico.

Norwegian lleva su rendimiento al límite

De hecho, el uso del A380 lleva el modelo de negocio al límite. El avión alquilado por HiFly mantiene la configuración de Singapore Airlines: 471 pasajeros divididos en clases primera, business en la planta superior y económica en la inferior.

Pero como Norwegian solo cuenta con las clases económica premium y premium, para no desestabilizar su negocio ofrecía las 12 suites de primera a los pasajeros que pagaran entre 280 y 350 euros adicionales cuando realizaran el check-in, informa Business Traveller.

El cálculo de Simple Flying de operatividad del A380 establece una base de 340 euros por pasajero. Las tarifas para volar desde Londres a Nueva York en económica se ofrecen desde 414 euros, pero Norwegian exprime su modelo de negocio y puede cobrar entre 40 y 60 euros adicionales en la tarifa básica por el equipaje o las comidas a bordo.

Solución pero para el corto plazo

El uso del A380 es una solución de emergencia pero no es viable a la compañía a largo plazo. Para ello tendría que rediseñar el interior de la cabina, disponer de más plazas de económica y homogeneizar la económica premium con menos asientos.

El Dreamliner 787-9 (que usa dos motores, en vez de los cuatros del gigante de Airbus) tiene 35 plazas en la clase económica premium y 309 de la económica, la configuración ideal para mantener el modelo de negocio de la aerolínea de bajo coste escandinava.

Por Cerodosbe