Aerolíneas

La aerolínea estatal saudí empleará por primera vez como azafatas a mujeres del reino.

La aerolínea estatal saudí busca por primera vez en su historia mujeres del reino para trabajar como auxiliares de vuelo. Un paso que rompe con el veto que había cerrado hasta ahora el paso a las azafatas locales y que coincide con el intento del príncipe heredero, el treinteañero Mohamed bin Salman, de incrementar la reducida tasa de empleo femenino y diversificar una maltrecha economía necesitada de estímulos.

La compañía Flyadeal, la filial de bajo coste de la gubernamental Saudia que inauguró sus operaciones hace justo un año, acaba de publicar una demanda de empleo en la que busca a una veintena de mujeres saudíes de entre 23 y 30 años para un puesto de azafata en su base de operaciones, el aeropuerto internacional de Yeda, la segunda ciudad de Arabia Saudí emplazada a orillas del mar Rojo.

Entre los requisitos, la aerolínea exige a las solicitantes hablar con fluidez inglés y tener experiencia en servicios de atención al cliente y ventas. A cambio, la firma -cuya privatización parcial ha barruntado el Gobierno- promete formar a las seleccionadas para convertirse en tripulantes de cabina de sus aviones cuya flota de ocho Airbus A320-200 cubre, de momento, la ruta con ocho aeropuertos del país, entre ellos, el de Riad, la capital, y Medina.

La medida marca un cambio radical a la filosofía que había imperado hasta ahora en el cuartel de Saudia. Hace tres años, el entonces portavoz de la compañía rechazó en declaraciones a medios locales contratar a mujeres saudíes como azafatas, aunque sí aceptó que las féminas pudieran emplearse en los servicios exclusivos para clientas de la red de oficinas de reservas de la firma. En el reino saudí, rige una estricta segregación por sexos de los espacios públicos que también abarca las zonas laborales.

La oferta de empleo coincide también con el anuncio de la también aerolínea saudí de bajo coste Flynas de su plan para fichar a mujeres como copilotos. Su presidente, Bandar al Mohanna, presume de ser la primera compañía aérea que reclutará a féminas en puestos de responsabilidad. En Oriente Próximo, la presencia de mujeres en puestos directivos de las aerolíneas es el más bajo del mundo y apenas supera el 4%.

Flynas, con una treintena de aparatos en su poder y una oferta de 23 destinos, está participada por Kingdom Holding, un conglomerado propiedad del multimillonario Alwaleed bin Talal, uno de los príncipes más atípicos de la vasta familia real saudí y un viejo partidario de apostar por el empleo femenino. El empresario fue uno de los magnates y miembros de la realeza alcanzado el pasado año por la purga anticorrupción lanzada por Bin Salman.

Precisamente la rectificación de Saudia y la nueva estrategia de Flynas están condicionadas por las reformas impulsadas por el sucesor al trono y recogidas en Visión 2030, un ambicioso plan que persigue potenciar el acceso al mercado laboral de las mujeres y reducir así la necesidad de mano de obra extranjera. La tasa de empleo femenino actual ronda el 20 por ciento y el propósito es elevarla hasta el 30 por ciento en 2030.

En junio las autoridades permitieron por primera vez que las mujeres se pusieran al volante en un cambio motivado también por la necesidad del reino de reducir su adicción al petróleo, diversificar su economía y reducir los empleados extranjeros. Su irrupción en las carreteras también creó nuevos empleos en el departamento de tráfico del ministerio del Interior y en el sector de las autoescuelas.

Las autoridades, además, han comenzado a formar a las primeras controladoras aéreas. El pasado enero el ministerio de Trabajo y Desarrollo Social confirmó la puesta en marcha de un plan gradual para dedicar exclusivamente a saudíes empleos en una docena de sectores. La tasa de desempleo local se sitúa en el 12,8 por ciento. Durante la primera fase, estaba previsto que unos 30.000 saudíes reemplazaran a los expatriados.

Por Francisco Carrión – El Mundo