Aeropuertos

El Gobierno aprueba que el aeropuerto de El Prat se llame Josep Tarradellas.

El Consejo de Ministros ha anunciado este viernes que el Aeropuerto de El Prat cambiará su nombre para llamarse Josep Tarradellas, una medida que se ha conocido unos minutos antes de iniciarse el cónclave gubernamental y que representa un claro gesto hacia la Generalitat en reconocimiento a quien fuera presidente de Catalunya en el exilio desde 1954 hasta 1977, y de la Generalitat provisional desde esta fecha hasta 1980. Pero el cambio de nomenclatura no tiene ni el “acuerdo” ni el “consenso” del Govern de la Generalitat, que habría aconsejado “que no lo hagan”. Pero el trámite seguirá adelante y la nomenclatura prevista será ‘Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona- El Prat’.

La decisión de dar nombre a la infraestructura por excelencia de Catalunya al presidente en el exilio durante el franquismo y primer president de la Generalitat recuperada es una medida de una gran carga simbólica. Desde el Gobierno lo consideran un gesto a Catalunya y a una figura como Tarradellas, “en una fecha especial como esta”, tal y como se hizo en su día en Madrid con otra figura histórica como Adolfo Suárez. La ministra Celaá ha comentado que la decisión pretende ser “un mensaje de concordia, de entendimiento y de diálogo”. Estima además que tiene un nivel de acuerdo razonable para el cambio de nombre tras habérselo comunicado a los municipios afectados (Barcelona y El Prat) y a la familia del president.

Pero la decisión de cambiar el nombre del aeropuerto barcelonés no cuenta con el beneplácito del Ejecutivo de Quim Torra, que alega que en la ATM hay una comisión específica de nomenclator donde discutir estos asuntos, y lamentan que lo hayan tirado adelante pese a todo. De hecho denuncian que los temas de nombres son muy sensibles y requieren consenso, y que el cambio no ha sido comunicado a los alcaldes de Barcelona ni de El Prat hasta esta misma mañana.

Desde el Ejecutivo de Torra aseguran que no tienen ningún problema con el nombre del aeropuerto del Prat, porque El Prat es la infraestructura que tiene “la mejor marca que podría tener, que es Barcelona”. En cambio, “el problema lo tenemos con la gestión”, recuerdan. Por tanto, “nada en contra del president Tarradellas”, aseguran, puesto que “todo es una cuestión de formas y de respeto” a los procedimientos. De hecho, esperan que todo se reduzca a una “filtración errónea y que finalmente no lo hagan”.

La decisión del Gobierno de Sánchez ha sido recibida también con desagrado por parte de JxCat. El portavoz parlamentario Albert Batet, ha criticado irónicamente la medida: “¿Y el pantano a qué hora lo inauguran? En serio: es una decisión unilateral. Para esto sí que valen las vías unilaterales”, ha lamentado. En declaraciones desde un acto de Òmnium de protesta contra el Consejo de Ministros en Barcelona, ha dicho que el cambio de nombre busca esconder el problema real de la infraestructura, que es su gestión, sobre la que ha pedido que sea descentralizada y con respeto a la “soberanía” de los catalanes.

También desde las entidades soberanistas (ANC y Òmmium), han lamentado que la única propuesta sea que el aeropuerto se llame Josep Tarradellas. ¿Para eso han venido? ha cuestionado Marcel Mauri. Elisenda Paluzie ha sido más dura al tildar la medida de “broma de mal gusto” porque, “ante la represión que el pueblo catalán está viviendo, que se les ocurra esto no significa nada para la ciudadanía”.

Desde una óptica municipal, el Ayuntamiento de El Prat ha inscrito el cambio de nombre “en el ámbito del simbolismo de las actuales relaciones Catalunya – España”. “Por lo tanto, el Consistorio y la ciudadanía seguirá llamándolo aeropuerto de El Prat”, ha agregado el equipo de gobierno municipal en un comunicado en el que ha manifestado su intención de evitar cualquier “polémica”.

El Consejo de Ministros se celebra en mitad de grandes movilizaciones y medidas de seguridad en la ciudad de Barcelona, con afectaciones en el tráfico normal por carretera y por ferrocarril debido a una huelga convocada por la CGT. Sin embargo, el Aeropuerto de Barcelona ha amanecido normalmente este viernes, aunque muchos pasajeros han decidido ir mucho antes al aeropuerto preventivamente, para no arriesgarse a perder su avión. De hecho, incluso algunos han decidido pasar la noche.

El expresident de la Generalitat se ha quejado a través de las redes sociales al recordar que “la queja por el aeropuerto no era por el nombre” sino que era y es por la gestión”. Por eso, ha lamentado que “les pides la gestión y te imponen un cambio de nombre”, algo que ha equiparado al hecho de que “les pides decidir el futuro y te imponen el 155”.

Por Luis B. García  – La Vanguardia