Aeropuertos

Así es el aeropuerto de Estambul, que se convertirá en el de más tránsito del mundo.

Turquía ha sido una encrucijada histórica entre Oriente y Occidente por su privilegiada posición estratégica, y es un país de contrastes que se reparte entre tradición y modernidad, como se puede ver en la antigua Constantinopla, la actual Estambul.

Es la más grande de las ciudades turcas y se encuentra ubicada en el estrecho del Bósforo, que conecta el mar de Mármara con el mar Negro, y que además, la divide en dos continentes: a un lado la parte asiática, y al otro la europea. La antigua capital de los imperios otomano bizantino y romano, del que quedan vestigios preciosos por ver, es una urbe caótica, colorida y bulliciosa pero además, es un lugar cálido y amable con el turista.

Descubrir esta ciudad fascinante, que pretende ser cruce de caminos entre Europa, Asia y África, será muy sencillo gracias al nuevo aeródromo recientemente inaugurado. La urbe ya tiene tres aeropuertos: el Aeropuerto Internacional Atatürk, el Aeropuerto Internacional Sabiha Gökçen y el último en construirse ha sido el nuevo aeropuerto de Estambul, que aspira a convertirse en el de mayor tráfico de pasajeros del mundo cuando concluya su fase final, en 2028, con una previsión de tránsito de 200 millones de pasajeros anuales.

El aeropuerto se encuentra situado a orillas del mar Negro, en la parte europea, a 35 kilómetros al noreste de la ciudad. La superficie total de la construcción será de 7.659 hectáreas, y se convertirá en el tercer mayor aeropuerto del mundo, justo por detrás de los de Rey Fahd (Damman, Arabia Saudí) y Denver Internacional (Denver, EE.UU.). Para que nos hagamos una idea de las dimensiones, la terminal Madrid Barajas cuenta con 3.050 hectáreas.

Números impresionantes

El complejo, una vez finalizado, habrá costado 10.000 millones de euros, y contará con seis pistas, cuatro terminales, 233 posiciones de estacionamiento de aeronaves, 42 km de cinta transportadora de equipajes, 500 mostradores de facturación y tendrá 225.000 empleados, también espera dar servicio a 100 compañías aéreas y llegará a más de 300 destinos.

Además, utilizará las últimas tecnologías para saber en cada momento donde está el equipaje, y se utilizará la realidad virtual, la realidad aumentada, quioscos inteligentes y servicios habilitados para los medios sociales en sus instalaciones.

A su infraestructura se añadirán: edificios de oficinas, hoteles, un centro de salud, edificios de arte y cultura, un centro comercial, tiendas abiertas las 24 horas con más de 100 firmas de lujo, restaurantes gestionados por famosos chefs, un centro de exposiciones y convenciones, instalaciones para reuniones, clínicas privadas y una mezquita. Una vez dentro será casi imposible salir.

Los interiores han sido diseñados para reflejar las culturas turca e islámica, incluyendo baños, cúpulas e estructuras históricas en la decoración. Y la torre de control se asemeja a un tulipán, la flor nacional de Turquía.

Para llegar al complejo hay una flota de autobuses y una autopista que lo conecta con la ciudad, pero se está construyendo un metro que lo conectará con el barrio de Gayrettepe, y que estará terminado a finales de 2020.

El aeropuerto finalizará su construcción en 2028.

Por La Vanguardia