Aeropuertos

Portugal da ‘luz verde’ al polémico segundo aeropuerto de Lisboa.

El Gobierno portugués y ANA – Aeropuertos de Portugal han firmado este martes el acuerdo de financiación para la construcción de un segundo aeropuerto civil en Lisboa y reforzar la capacidad del actual principal aeropuerto de la capital lusa, el Humberto Delgado. El proyecto prevé una inversión global de 1.747 millones de euros, de los cuales 520 millones irán destinados a la construcción del nuevo aeródromo en la margen sur del Tajo en su paso por Lisboa, sobre el terreno actualmente ocupado por la Base Aérea Nº 6 de la Fuerza Aérea Portuguesa en Montijo.

Desde hace medio siglo, sucesivos gobiernos portugueses han contemplado la posibilidad de construir una infraestructura para relevar al Humberto Delgado, situado en el suburbio lisboeta de Portela y actualmente uno de los aeropuertos europeos con mayor índice de vuelos atrasados. El reciente boom del turismo -clave para la tímida recuperación económica del país vecino- ha sido clave para que el primer ministro socialista António Costa diera su máximo apoyo a la construcción del segundo aeropuerto en Montijo, pero en su prisa por dar luz verde al proyecto, el Ejecutivo ha procedido a la firma del acuerdo de financiación antes de la entrega del Estudio de Impacto Ambiental por parte de la Agencia Portuguesa del Ambiente, paso fundamental para la ejecución de la iniciativa.

Pedro Marques, ministro de Planificación e Infraestructura, ha justificado la decisión de seguir adelante sin el informe ambiental que autorice el proyecto, afirmando que “sería irresponsable no aprovechar la oportunidad para beneficiar la economía del país”. El político señaló que el nuevo aeropuerto, cuya apertura está prevista para 2022, creará 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos y permitirá que 50 millones de pasajeros aéreos pasen por los aeropuertos de Lisboa cada año. “Basta ya de vacilaciones”, declaró durante la ceremonia de la firma del acuerdo de financiación en Montijo.

La actitud de celebración del Gobierno luso en la ceremonia fue contrastada por residentes locales que participaron en una manifestación a las puertas de la Base Aérea para mostrar su oposición al proyecto, que ven como una seria amenaza para el vecino Reserva Natural del Estuario del Tajo, un santuario para más de 50.000 aves acuáticas invernantes. Su causa ha sido respalda por el Bloque de Izquierda (BI) y el Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza (PAN), dos de los partidos que forman parte de la alianza parlamentaria de la izquierda que sostiene el Ejecutivo minoritario de Costa, quienes han pedido explicaciones al Gobierno, mientras que el Partido Comunista Portugués (PCP) ha criticado al primer ministro por entregar la concesión del aeropuerto al grupo industrial francés Vinci.

Entretanto, la derecha lusa ha denunciado la firma del acuerdo de financiación antes de la publicación del estudio ambiental como una maniobra electoralista a cinco meses de las elecciones europeas, y cuestionado la decisión de desplazar una base militar para acoger a un aeropuerto civil. Tanto el Partido Social Demócrata (PSD) como el Centro Democrático Social (CDS) han exigido la comparecencia del ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea para dar aclaraciones sobre el impacto que semejante acción podría tener sobre las operaciones militares del Estado.

Aitor Hernández-Morales – El Mundo

Foto AFP