Aerolíneas

Qatar Airways asegura que las normas sobre propiedad de aerolíneas de la UE ya se incumplen.

El Brexit no ha minado la confianza del máximo accionista de IAG. Desde Qatar Airways destacan el «liderazgo» del holding y prevén que el proceso de ruptura del Reino Unido con la Unión Europea «no alterará» a la industria de la aviación. Sobre todo porque ya hay una empresa, según Qatar Airways, que ya se está saltando la normativa comunitaria.

La regulación europea establece que la mayoría del capital de las aerolíneas debe estar en manos comunitarias. Una condición indispensable para poder realizar vuelos en el Viejo Continente y que podría provocar que Iberia perdiera su licencia si se produce un Brexit duro y Bruselas considera que la compañía es británica. Según Qatar Airways, este extremo no se producirá porque se alcanzará una solución pactada y, además, Bruselas «ya está mirando hacia otro lado con la propiedad de una compañía».

Fuentes comunitarias niegan tajantemente este supuesto y aseguran que el sector aéreo cumple a rajatabla su regulación. La normativa comunitaria no solo establece que más del 50% de una aerolínea debe estar en manos europeas. También estipula que el control de estas empresas debe ser ejercido desde el Viejo Continente.

IAG se ha intentado agarrar a esta última norma para garantizar que Iberia es una compañía española. El holding, que está en manos de inversores extracomunitarios – Qatar Airways posee el 21,4%- asegura que, si bien posee el 90% de los derechos económicos sobre Iberia, no ocurre lo mismo con los derechos de voto. El 50,01% de estos últimos se encuentran en manos de Garanair, sociedad controlada al cien por cien por El Corte Inglés. Por tanto, Iberia estaría controlada en realidad por una compañía española, lo que acreditaría su nacionalidad comunitaria.

Bruselas ha rechazado sin embargo esta posición y reclama a la compañía cambios en su accionariado para mantener su licencia aérea. No parece una operación sencilla, ya que Qatar Airways asegura sentirse cómoda con su participación en IAG. Incluso le gustaría aumentarla. «Haríamos más compras, pero ya hemos llegado al límite de IAG y ahora mismo no podemos incrementar nuestra posición», explican desde la aerolínea. Eso sí, la compañía evita comentar si IAG ha notificado algún cambio en su política accionarial.

Como fuere, la última palabra de este caso la tendrá la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que ha defendido en varias ocasiones la «españolidad» de Iberia. «Cada Estado aplica las normas que marca la Comisión», explican fuentes de la agencia que también aseguran que existe un contacto continuo con Bruselas sobre este caso.

Por ABC