Aerolíneas

Ryanair obtiene un certificado de operador británico para seguir volando tras el Brexit.

Ryanair ha confirmado que la autoridad de aviación civil británica (CAA, por sus siglas en inglés) ha emitido a la aerolínea irlandesa un Certificado de Operador Aéreo (COA), lo que le permitirá operar rutas dentro del Reino Unido y fuera de la Unión Europea (UE) tras el Brexit si fuera necesario.

La aerolínea ha manifestado en un comunicado que sigue pidiendo al Reino Unido y la UE que alcancen un acuerdo de transición a partir del 31 de marzo de 2019 -el Brexit tiene la fecha fijada para el 29 de ese mes- para evitar cualquier interrupción de los vuelos y las vacaciones de los clientes británicos.

El representante de Ryanair Juliusz Komorek ha indicado que acogen con “satisfacción” que la CAA haya otorgado el certificado a la aerolínea, aunque el riesgo de un Brexit “sin acuerdo” en marzo está aumentando y “a pesar de sus sólidas estructuras” siguen pidiendo que se alcance un acuerdo para el futuro.

El sector de las aerolíneas es uno de los más sensibles a la salida del Reino Unido de la UE debido a la inseguridad jurídica, que se generaría en el caso de que ambas partes no llegaran a un acuerdo en aviación, al ser considerado como un tercer país. Entre las principales compañías británicas que operan en toda Europa figuran easyJet, British Airways del grupo IAG del que forma parte Iberia, Flybe, Jet2 y Virgin Atlantic.

La Comisión Europea ya advirtió hace un año a las aerolíneas que la consideración de Reino Unido se como “tercer país” tras el divorcio, implica que las compañías británicas no disfruten de los derechos de tráfico bajo ninguno de los acuerdos de transporte de los que la UE sea parte y perder, por tanto, los derechos de vuelo bajo acuerdos individuales entre Estados miembros y otros países, siendo excluidas del mercado interior comunitario.

Bruselas ha planteado ya un paquete de planes de contingencia dirigido a varios sectores entre ellos el aéreo, entre los que se incluye extender de manera temporal la validez de algunas licencias y durante doce meses la prestación de determinados servicios aéreos entre Reino Unido y la UE.

Para mantener la licencia para operar, la compañías deberían demostrar que al menos un 51% de su capital está en manos comunitarias, algo que a día de hoy IAG no cumple. El grupo aéreo ya está analizando la situación para cumplir con el requisito de propiedad y control y seguir operando como hasta ahora. La sociedad que controla la mayoría de los derechos políticos en Iberia tras su fusión con British Airways es Garanair.

Por Expansión