La Industria

Cuál será el futuro del servicio de comidas en el avión.

No se puede ni se debe prescindir de los tripulantes de cabina, pero sus funciones pueden cambiar radicalmente si prosperan algunas iniciativas diseñadas para mejorar el servicio de comidas y bebidas a bordo.

Los tradicionales galleys, que poco han cambiado en las últimas décadas, pueden pasar a la historia reemplazados por sistemas de entrega automática, además de opciones de auto servicio.

En este panorama, los tripulantes pueden concentrarse en las tareas de asistencia a los pasajeros y, por supuesto, velar por seguridad.

Servicio automatizado

Tras una invitación de la publicación especializada Aircraft Interior International, el estudio de interiorismo Teague presentó dos sugerencias para cambiar la forma de servir las comidas en un vuelo.


El estudio Teague diseñó un sistema para que las comidas sean preparadas automáticamente en la bodega.

Una de las ideas de esta firma de Seattle es que en el sector trasero o delantero de cada clase haya un dispensador automático de comidas preparadas, así como de bebidas, snacks y bocadillos.

En sí no tiene mucha diferencia con cualquier sistema de vending que se encuentra en una oficina. Pero lo interesante es la personalización que se puede lograr.

A voluntad del pasajero

Bernardette Berger, directora creativa de Teague, propone que los pasajeros elijan su menú favorito al realizar una reserva, o que lo puedan diseñar por medio de opciones que se despliegan desde el móvil por medio de una app.

Cuando el pasajero tenga hambre, pues se levanta de su sitio y va a buscar la comida. Esto puede eliminar los tradicionales bloqueos de los pasillos cuando se realiza el servicio de ofrecer la comida, aunque también puede ser un factor de desorganización en la cabina.


Así son las propuestas para el servicio de comidas a bordo .

Una forma de evitarlo es bloquear la entrega de alimentos y bebidas en los treinta minutos que siguen a un despegue o que anteceden al aterrizaje.

Personalización del consumo

Pero este sistema no tiene por qué limitarse a los alimentos. “¿Te has olvidado tus auriculares? ¿Necesitas tapones para los oídos? Alcohol premium, dispositivos electrónicos, juguetes para niños, y otros elementos pueden comprarse con la app de la aerolínea”, detalla Berger.

El uso de la tecnología NFC y la gestión del big data con el consumo de alimentos, bebidas y la compra de accesorios para el vuelo permitirá a la compañía aérea conocer los gustos de sus pasajeros, ajustar las preferencias de los menús y evitar el desperdicio de comida, lo que implica también una reducción del peso en el avión.

Alianza con marcas

La diseñadora también sugiere que este sistema puede ser la puerta de entrada para la alianza entre la aerolínea y empresas alimenticias, como Starbucks. “Puede ser una mejor experiencia para el pasajero y también un importante reconocimiento para la marca”, dice a Travel and Leisure.


La comida se puede personalizar en el móvil y retirarla en cualquier momento.

Esta personalización de las comidas también se puede extender a los comercios del aeropuerto. Si un pasajero come muy bien en un restaurante antes de viajar y quiere volver a probar esa comida, puede encargarla para que sea guardada en el avión en un packaging especialmente diseñado y consumida durante el vuelo.

Por supuesto que ante esta alternativa las empresas de catering no estarán muy de acuerdo.

Robots en vez de tripulantes

La otra opción que sugiere el estudio Teague es que la preparación de las comidas y bebidas se realice en un espacio habilitado en la bodega.

Para servirlo, propone dos opciones: una es la tradicional a cargo de los tripulantes de cabina o que sea entregado por un sistema automático, como el ya citado.

La otra idea es implementar un sistema de carriles y brazos robóticos donde los platos de comida viajan por el techo de la cabina, lo que despeja los pasillos para la libre circulación.

Actualmente las zonas donde se preparan las comidas son también las áreas de descanso para los tripulantes. Pues con este sistema se podría optimizar el espacio para estos trabajadores, o se puede convertir en antesalas para más comodidad de los pasajeros, un proyecto similar al que han propuestos compañías de interiorismo como Aim Altitude.

Por Cerodosbe