La Industria

El proyecto del avión eléctrico de Airbus se va a pique.

De manera imprevista Airbus y Siemens pusieron punto final a la sociedad para desarrollar un motor eléctrico para aviones. La alianza se inició en 2016 y se habían marcado la ambiciosa meta tener una aeronave híbrida para el 2020, objetivo que es evidente que no se cumplirá.

Airbus comunicó el divorcio de manera sigilosa en un simposio que se realizó en la ciudad alemana de Taufkirchen. Allí el fabricante de aviones agradeció a Siemens su contribución para desarrollar los motores híbridos-eléctricos.

En 2016 ambas empresas habían anunciado una alianza a cinco años vista, con una inversión de tres dígitos para crear un motor que no necesite del petróleo para funcionar.

La sociedad se terminó un año antes, según dijo un ejecutivo de Siemens a una agencia alemana de noticias, porque “los objetivos se alcanzaron un año más rápido de lo esperado y ahora se está llevando a cabo la separación, también, antes de lo previsto”.

¿Se cae el proyecto del E-Fan X?

El sector se sorprendió por la noticia porque, tras los anuncios realizados, parecía que la alianza entre Airbus y Siemens seguiría por más tiempo.

Esta separación pone en jaque al proyecto del E-Fan X, el avión híbrido que Airbus pretendía ofrecer comercialmente para el año que viene, y en el que también participaba Rolls-Royce. La idea era que de las cuatro turbinas de este avión regional de 100 plazas una sea eléctrica.

La unión entre Airbus y Siemens implicó la creación de un equipo de 200 personas para desarrollar tres tipos de motores: de 100 kilovatios, dos megavatios y 10 megavatios, con la idea de que puedan servir para aviones de más de 20 personas.

Feroz competencia

Entre las posibles causas de la ruptura están el cambio de mando en Airbus con la asunción de Guillaume Faury en reemplazo de Tom Enders como consejero delegado, y la incorporación de nuevos equipos al área de tecnología en el consorcio europeo.

También cabe tener en cuenta que Airbus, así como Boeing, afrontan una feroz competencia por parte de varias compañías que pugnan por ser la primera en desarrollar un motor eléctrico que sea viable para el mercado aeronáutico.

Entre esas empresas se encuentran la israelí Eviation, la noruega Bye Aerospace y las estadounidenses Wright Electric, Ampaire y Zunum Aero, entre otras.

Por Juan Pedro Chuet-Missé – Cerodosbe