Aerolíneas

El temor de Reino Unido a la quiebra de más aerolíneas.

El Departamento de Transporte del Reino Unido quiere cobrar un seguro a sus pasajeros, de unos 58 céntimos el viaje, para garantizar una mayor seguridad si la compañía aérea con la que viaja quiebra y se encuentra en el extranjero. Así lo ha hecho saber a través de un informe sobre la insolvencia de las aerolíneas, en el que queda claro el temor tras los casos precedentes.

Reino Unido ha vivido en la última década dos de las mayores quiebras de aerolíneas de su historia, la de Monarch Airlines y la de XL Airways, que obligaron al Gobierno británico a recurrir a la Autoridad de Aviación Civil (CAA) para que interviniera en la repatriación de los ciudadanos británicos.

Fue tras el primero de estos casos, que supuso la mayor operación de repatriación en tiempos de paz del Reino Unido –un total de 85.000 pasajeros– en octubre de 2017, cuando el secretario de Transporte, Chris Grayling, solicitó la redacción de este informe.

La revisión, que se ha enfocado en la protección de los consumidores ante este tipo de situaciones, incluye, además de la tarifa de 50 peniques, reformas de los regímenes de insolvencia de las compañías aéreas británicas para que los aviones de una compañía aérea declarada en quiebra puedan utilizarse para repatriar a los pasajeros, además de mejorar la comunicación sobre los derechos de los pasajeros en caso de que la aerolínea colapse.

Grayling ha señalado que examinarán las opciones presentadas en el informe para llevar a cabo las reformas necesarias para “garantizar el equilibrio adecuado entre una sólida protección de los consumidores y los intereses de los contribuyentes”.

Por su parte, el presidente de la comisión que ha elaborado el informe, Peter Bucks, ha señalado que “aunque las insolvencias de las aerolíneas son relativamente raras”, es necesario garantizar que todos los pasajeros puedan regresar a sus hogares, lo que conlleva “organización, financiación y, en muchos caso, algo más que un simple cambio de reserva de los vuelos”, por lo que espera que esta revisión “actúe como catalizador para garantizar la protección de contribuyentes y pasajeros”.

PREOCUPACIÓN ENTRE LAS AEROLÍNEAS

Ante estas medidas, el Consejo de Representantes de las Compañías Aéreas del Reino Unido (BAR UK) ha mostrado su “preocupación” por el “riesgo y la proporcionalidad de los costes potenciales para los consumidores”.

El director de la entidad, Dale Keller, ha señalado en un comunicado que las evaluaciones de riesgo de insolvencia de las compañías aéreas para que el Gobierno tenga que intervenir en la repatriación “son exageradas”, ya que, según estimaciones de la Comisión Europea, solo el 0,07% de los pasajeros de Europa podría verse afectado por un caso de quiebra, de los que el 12% necesitaría asistencia para regresas a su país.

Como ejemplo, keller refiere al caso de WOW Air, que “no requirió la intervención financiera del ejecutivo, ni de la CAA” y para la que 13 aerolíneas ofrecieron tarifas de rescate a los pasajeros.

Así, manifiesta que “apoyan plenamente” las medidas que mejoren los procedimientos y que mejoren la información de los consumidores sobre la protección de la que disponen, pero no apoyan la tasa impuesta a los pasajeros para crear un fondo, aumentando las tarifas aéreas, porque “la gran mayoría de los consumidores nunca obtendrán beneficio”.

Además, reporta que el informe “no entra a profundizar” en sobre cómo sería recaudada dicha tasa, si solo se aplicaría a los vuelos de regreso o cómo se administraría el fondo.

Por Merca2