No corren buenos tiempos para Etihad Airways (y sus pasajeros). Tras los recortes de la aerolínea, que redujo órdenes de compra de los B777 y los A350 que había pactado con Boeing y Airbus, y la reducción de algunos servicios premium en relación al equipaje o las amenities, la tijera llega ahora a los servicios a los pasajeros.
Las presiones financieras sobre la compañía aérea de Abu Dhabi le obligan a reducir costes y las últimas víctimas de estas medidas de ahorro son las bebidas y snacks de la clase económica.
Ahorro de costes
La crisis financiera de la compañía, que también se tradujo en el recorte de rutas y el despido de pilotos a principios de año, no afectará de momento a las clases superiores.
Por el contrario, y tanto en las rutas de corto como de largo radio, aperitivos, bocadillos y bebidas que se soliciten fuera del servicio de comidas programadas conllevará cargos adicionales.
Conocida por una de las mejores cabinas de clase económica del mundo -y también por la extravagancia y hasta el derroche en el servicio en tiempos ya pasados-, Etihad modificó también los servicios de comida que, por el momento, sí que están incluidos en el billete.
Comidas “mejoradas”
Aunque la compañía lo comunicó como mejoras de sus servicios a bordo, según informó Simple Flying, en vuelos de más de tres horas, el entrante y la ensalada se suprimieron del servicio de comida, si bien el plato principal pasó a ser ligeramente más grande.
En vuelos más largos continúa sirviéndose el postre y, en todos, se ofrecen bebidas tanto alcohólicas como no alcohólicas en el menú.
Sin embargo, si se solicita algún servicio extra entre comidas, como una taza de café o un refresco, ahora deberá ser abonado por el pasajero.
Sweet and salty
La carta de propuestas, que lleva por nombre Sweet and Salty (dulce y salado) incluye un surtido de snacks como frutos secos y chocolatinas, refrescos, frutas deshidratadas y platos preparados, como lasañas al microondas o una selección de tapas, que se venden por 6,30 euros.
Entre las bebidas se cuentan chocolate caliente, agua con gas o cafés refrigerados del Starbucks. El café estándar, el té y otros refrescos se ofrecen, sin embargo, de forma gratuita durante todo el vuelo.
Sin embargo, esta no es la única rebaja de servicios a los pasajeros de clase económica, que deben pagar también por la selección de asientos, entre otros.
Aunque se trata de cargos habituales en muchas aerolíneas, no lo son en las consideradas premium, entre las que Etihad se ha jactado siempre de contarse.
El desafío de Etihad
Con solo 16 años de vida y el apoyo del gobierno de Abu Dhabi, la aerolínea ha protagonizado una agresiva expansión que la llevó a destinos y aeropuertos de todo el mundo.
Como marca premium, fue conocida por sus lujosas cabinas y servicios añadidos, pero la fuerte competencia (tanto en rutas como en producto), los altos costes operativos y algunas malas decisiones en cuanto a inversiones (Alitalia, Air Berlin o Jet Airways) le han pasado factura.
Su mayor desafío, sin embargo, será decidir en qué segmento quiere posicionarse, si como aerolínea premium con todo incluido del estilo de Qatar Airways, Emirates o Singapore o como un operador regular que cobra por los servicios adicionales.
Por Mar Nuevo – Cerodosbe
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