Bek Air dice que su avión pudo haberse estrellado en Kazajistán por la estela de turbulencias de otro aparato.

La aerolínea Bek Air, propietaria de un aparato que se estrelló la semana pasada cerca de la ciudad de Almaty, ha afirmado este lunes que el siniestro podría haber estado causado por la estela de turbulencias a un avión que se encontraba próximo.

El director de Bek Air, Yerik Saparov, ha indicado que el aparato que habría provocado estas turbulencias despegó un minuto antes que el siniestrado Fokker-100, según ha informado la agencia kazaja de noticias Interfax.

En este sentido, el director ejecutivo de la aerolínea, Nurlan Zhumasultanov, ha señalado que el avión habría recibido autorización para despegar demasiado pronto.

“En un tiempo en calma, la estela de turbulencias dura entre dos y tres minutos”, ha señalado, si bien la compañía estatal Kazaeronavigatsia, a cargo de la regulación del tráfico aéreo, ha rechazado estas acusaciones.

Así, el ‘número dos’ de la compañía, Faat Bogdashkin, ha recalcado que pasó un minuto y 52 segundos entre uno y otro despegue y ha sostenido que ese periodo está en línea con las regulaciones.

“Hemos entregado todos los documentos y debemos esperar hasta que la comisión (investigadora) finalice sus trabajos”, ha apuntado, tal y como ha recogido la agencia de noticias Reuters.

El avión siniestrado realizaba el vuelo de Almaty a la capital, Nursultán, y llevaba a bordo 95 viajeros y cinco tripulantes. La aeronave se estrelló contra un edificio de dos plantas poco después de despegar del aeropuerto de Almaty.

Por EuropaPress