Irán concluye que un error del radar propició el derribo del avión de Ukraine Airlines.

La Agencia de la Aviación Civil iraní indica este domingo que la tragedia del vuelo PS752 de Ukraine Airlines del pasado enero, en la que murieron 176 personas por el impacto de dos misiles contra un avión en fase de despegue, pudo ocurrir por un error de calibración de la batería antiaérea que los disparó. La conclusión llega pocos días después de que la Fiscalía Militar, que había abierto una investigación sobre el suceso que conmocionó Irán y el mundo entero, se pronunciara en este sentido.

“No hemos hallado pruebas de sabotaje o espionaje”, dijo el Fiscal a finales del pasado junio, según la agencia iraní Mehr. En su lugar, el jurista se refirió a una “posible cadena de errores” que pudo comenzar cuando el sistema de misiles, un Tor-M1 de fabricación rusa, se reinició sin detectar apropiadamente el norte real, lo que pudo provocar que el radar identificara elementos con una orientación distinta. Así, un avión comercial en fase de despegue pudo ser confundido con un misil de crucero entrante.

La Agencia para la Aviación Civil iraní (AAC) publicó en su sitio web un informe “sobre el progreso” de sus investigaciones, es decir, no concluyente, basado en las pesquisas de un comité privado. En él, de nuevo, se habla de un “error” en la manipulación de la batería antiaérea por parte de un operario no identificado en el documento. Luego menciona una segunda acción por parte del operario en la fatídica madrugada del ocho de enero: abrir fuego sin contar con la aprobación de sus mandos superiores.

Todo pudo comenzar con la reubicación de las unidades de defensa aérea de Teherán, una decisión tomada, según fuentes militares, por el clima hostil desbocado por el asesinato, por parte de los EEUU, del general de la Fuerza Quds iraní Qasem Soleimani en Bagdad, pocos días antes. El ocho de enero, mientras se daba el último adiós a Soleimani, Irán consumó su reclamada “venganza” con una ráfaga de misiles contra la base iraquí de Al Asad, operada por tropas internacionales. Y se puso en alerta máxima.

“Después de la reubicación de una de las unidades de defensa aérea de Teherán, causando claramente un cambio en su direccionamiento, se produjo un fallo debido a un error humano al seguir el procedimiento del sistema de alineación con el norte”, reza el informe de la AAC. “Como resultado, se indujo un error de 107 grados en el sistema. Tal fallo provocó que, mientras el PS752 volaba, todos los objetos estaban siendo detectados por este sistema, y vistos por su operario, con un aumento de 107 grados”.

“Tal fallo funcional inició una cadena de azares que, por supuesto, podría haberse controlado de haberse implementado otras medidas planeadas”, sentencia el texto. “A las 02:44,21, el operario notificó los datos del objetivo detectado al Centro de Coordinación”. Ese era el vuelo de Ukraine International Airlines siendo detectado, por la calibración incorrecta, como un objeto que se aproximaba desde el suroeste, dirección distinta de la de las naves que despegaban del aeropuerto internacional Imam Khomeini.

“El operario del sistema”, completan los investigadores, “categorizó el objetivo detectado como una amenaza. Pese a que la posibilidad de identificar el objetivo como una amenaza se había incrementado dado el no haberse cerciorado del error de 107 grados, aún en este punto, si hubiese identificado el objetivo como un avión de pasajeros, el misil no se habría lanzado”. Y, finalmente, “sin recibir respuesta alguna del Centro de Coordinación, el operario disparó el misil”.

El informe del equipo de investigadores recuerda que, “bajo los procedimientos a aplicar, si el operario del sistema de defensa no puede establecer comunicación con el Centro de Coordinación, y no recibe orden de disparar, no está autorizado para abrir fuego”. Fue el último error de la cadena descrita, y que desembocó en un dolor que se agravó durante los tres días que la Administración iraní tardó en admitir lo que agencias de Inteligencia extranjeras estaban describiendo como un posible “error humano”.

En consecuencia, y tras un comunicado del jefe de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria -responsable del despliegue defensivo- en el que lamentó el “imperdonable error” de haber derribado el avión con dos misiles, Teherán fue escenario de varias protestas callejeras entre muestras de pésame por los muertos. Muchos de los fallecidos eran jóvenes iraníes con doble nacionalidad, estudiantes de carreras técnicas, que habían decidido emigrar a Canadá en busca de mejores oportunidades.

Las autoridades judiciales no han identificado a los culpables, aunque han informado hasta el momento de seis arrestos en conexión con la tragedia, tres de los cuales permanecen entre rejas. No obstante, los países implicados en el suceso, en particular Ucrania y Canadá, han insistido en la necesidad de una investigación exhaustiva. El mes pasado, Irán anunció que enviaría “en breve” las cajas negras del aparato a Francia, que analizaría su contenido. Asimismo, a principios de este mes, Suecia anunció que se había llegado a un acuerdo con Teherán para compensar económicamente a los familiares de las víctimas.

Por Lluís Miquel Hurtado – El Mundo