Extrabajadores de Tame buscan, con financiamiento internacional, adquirir la aerolínea.

La aerolínea ecuatoriana Tame EP estaría en la mira de varios grupos privados interesados en adquirirla, después de que el Gobierno anunciara en mayo pasado su desaparición junto con otras siete empresas públicas.

El ministro de Transporte, Gabriel Martínez, dijo que la línea aérea ha perdido dinero en 9 de los últimos 12 años y la pérdida acumulada llega a $311 millones.

Uno de estos grupos interesados en la aerolínea es el Colectivo Justicia para Tame, integrado por 700 extrabajadores de la compañía, quienes al principio propusieron al Gobierno la reactivación de Tame, pero sin éxito, lamentó el capitán Andrés Muñoz, vocero del colectivo.

“Nosotros hemos propuesto al Gobierno el tema de la reactivación de Tame, esto lo hicimos con el ministro Martínez y él nos indicó que ya no, que no había ninguna posibilidad y que Tame iba directo a la muerte jurídica, es decir, a desaparecer”, sostuvo Muñoz, quien después de esta respuesta decidieron emprender de manera privada y formalizar su interés por adquirir parte de los activos de la compañía con dos cartas de intención entregadas al Ejecutivo, la primera hace 15 días y la última el pasado jueves.

Muñoz explicó que el proyecto nació hace cuatro meses y tienen el respaldo financiero de un grupo de inversionistas de Estados Unidos con experiencia en negocios aeronáuticos, de los que no se pueden revelar detalles por un acuerdo de confidencialidad. Asimismo, Muñoz aseguró que hay otros ofertantes interesados, que tampoco pueden hacerse públicos por un convenio firmado con la estatal.

“Es un proyecto factible, viable, a tal punto que ha atraído a bastantes grupos de inversionistas, hemos tenido reuniones con varios, pero en realidad con estos inversionistas hemos decidido apostarle al país, son con los únicos que llegamos a un acuerdo final”, sostuvo el vocero, quien adelantó que el plan es que este grupo correrá con la parte económica y luego van a colocar a la venta un determinado grupo de participaciones para que todos los empleados de Tame puedan invertir en el proyecto.

“No sabemos para cuántos, ojalá sean 100 o 150, con eso nosotros habremos realizado ya nuestro objetivo”, expresó Muñoz, quien requirió al Gobierno sensatez e interés, pues lamentó que solo se estarían colocando sobre la mesa de negociación parte de los activos y no el nombre, las rutas, ni tampoco las certificaciones.

La aerolínea, actualmente semiparalizada debido al coronavirus, mantiene vuelos nacionales e internacionales, aunque ya en el 2019 suspendió varios, a nivel nacional con Salinas, y a nivel internacional a Bogotá, Lima y Nueva York.

Tame actualmente tiene vuelos locales entre Quito, Guayaquil, Manta, Cuenca, Esmeraldas, Loja, Galápagos, Lago Agrio, Coca, Santa Rosa.

Y en el extranjero con: Cali (Colombia) y Fort Lauderdale (Estados Unidos).

Al respecto, recordó Muñoz, la intención del colectivo fue comprar toda la empresa, incluyendo el nombre, las certificaciones y las rutas, pero según el subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Pablo Galindo, probablemente no estarían en la negociación.

Sin embargo, aseguró que si no logran obtener el nombre de la aerolínea, sus rutas y certificaciones tendrán que empezar un proceso de certificación desde cero, probabilidad que la tienen prevista dentro de su plan operativo.

“Esto va cambiando y va a seguir mutando conforme vaya avanzando el proceso de negociación”, manifestó Muñoz, quien señaló que aún no existe un monto para la propuesta porque todavía faltan los avalúos técnicos de los bienes a ser liquidados.

Por El Universo

Foto: JTOcchialini / Wikimedia