Las distintas velocidades de los procesos de Bancarrota de Latam, Avianca y Aeroméxico.

Las aerolíneas latinoamericanas Latam Airlines, Avianca y Aeroméxico se acogieron a la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos para superar la crisis que desató el Covid-19 en la industria aeronáutica. Diferentes son los logros alcanzados por cada una de ellas en el camino recorrido hasta ahora.

El interés que despertó Latam entre los fondos internacionales para financiar la operación

Latam Airlines se acogió al proceso de reorganización bajo la protección del Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos dos semanas después que Avianca. No obstante, el camino recorrido de la principal aerolínea de la región suma mayores avances en la búsqueda de aportes a través del mecanismo DIP (Debtors In Possession). La aerolínea recibió propuestas de préstamos tanto de los principales accionistas -las familias Cueto, Amaro, Eblen y Qatar Airways comprometieron US$900 millones- como de fondos internacionales por más de US$2.000 millones. Estos son Jefferies, Oaktree y Knighthead Capital. La competencia generó tal interés, que incluso las partes mejoraron las condiciones de los créditos para asegurar la aprobación del tribunal. Producto del respaldo financiero, Latam retiró la solicitud de ayuda económica que había elevado al gobierno de Colombia.

La Corte también aprobó todas las peticiones de Latam de poner fin a contratos de arriendo de aviones onerosos para la firma.

En paralelo, Latam cerró sus operaciones domésticas en Argentina: “No es posible visualizar un proyecto viable y sustentable en el tiempo”, explicaron. Durante el proceso, se calcula que la aerolínea, entre todas sus filiales, ha desvinculado cerca de 5.000 empleados. En Brasil, hace pocos días se anunció en torno a 2.700 despidos.

La aerolínea llegó a reducir hasta 95% su capacidad y en junio inició el aumento gradual de sus operaciones en Brasil, Chile y Ecuador. El factor de ocupación estuvo ese mes sobre el 60%. Los vuelos internacionales también los ha ido retomando, pero todavía muy lejos de una operación normalizada.

La preocupación de Avianca porque no atrae ofertas de financiamiento

El 10 de mayo Avianca Holdigns se convirtió en la primera aerolínea latinoamericana en iniciar una reorganización bajo el Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos.

Aunque escogió el mismo camino que Latam, la búsqueda de recursos para mantener la operación ha sido más difícil que para su competidor. Hasta el momento no ha recibido propuestas de financiamiento a través del mecanismo DIP (Debtors In Possession) y analistas estiman que necesitará el rescate del gobierno colombiano. Aunque las autoridades de ese país aprobaron el Fondo Nacional de Garantías, que crea dos líneas de crédito al que pueden acceder grandes empresas, los recursos no serían suficientes.

Si bien la compañía no ha informado el monto al que aspira, recientemente reconoció que si no obtiene financiamiento DIP “en condiciones favorables o en absoluto, nuestras posibilidades de reorganizar con éxito nuestra empresa pueden verse seriamente comprometidas”.

Por ahora, los únicos triunfos ganados en la Corte tienen relación con autorizaciones de pagos con recursos propios que permiten a la aerolínea continuar con sus operaciones comerciales mientras dure el proceso. También ha llegado a acuerdos para poner fin a contratos de flota y alivianar la carga. En medio del proceso, Avianca cerró sus operaciones en Perú. En paralelo, se decretó la quiebra de Avianca Brasil y sus activos serán subastados. En junio, retomó sus vuelos domésticos en Ecuador, mientras que en Colombia espera la reapertura de los aeropuertos para definir una red de rutas.

Aeroméxico parte reorganización con importantes avances

El 30 de junio el Grupo Aeroméxico inició también un proceso de reestructuración financiera bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos. Varios son los avances logrados por la compañía en menos de dos meses.

El tribunal ya autorizó a la principal aerolínea de México a devolver 19 aviones y cuatro motores y actualmente está renegociando varios otros contratos de arrendamiento y deuda de flota para alivianar la carga.

Hace unos días, además, informó a la Bolsa Mexicana de Valores que está próximo a obtener un financiamiento a través del mecanismo DIP (Debtors In Possession), sin señalar eso sí el monto.

“Aeroméxico confía en que finalizará próximamente los compromisos formales para el financiamiento DIP que, junto con el efectivo disponible de la compañía y sujeto a la aprobación de la corte competente del Capítulo 11 proporcionará suficiente liquidez para cumplir con sus obligaciones futuras en forma oportuna y ordenada”, indicó la aerolínea. Esto abrirá un nuevo episodio en el proceso.

A fines de junio la firma estimó una caja de apenas US$260 millones.

Mientras avanza la reorganización, la aerolínea reportó los primeros signos de recuperación. Durante junio transportó 243 mil pasajeros, 80,7% más que mayo. El factor de ocupación pasó de 48% en abril a 64% en junio. La recuperación continuó en julio, mes en que incrementó el doble de operaciones en el mercado doméstico y cuadruplicó los vuelos internacionales comparado con junio. En agosto dijo que reincorporará más rutas y frecuencias.

Por Carla Cabello – La Tercera