Airbus prepara el despegue del A220-500: El «avión alargado» que podría redefinir el segmento de 180 asientos

Airbus se prepara para dar un paso largamente anticipado en el programa A220. Según fuentes de la industria citadas por Reuters, el fabricante europeo está listo para iniciar una campaña comercial activa de una versión alargada del A220, con el objetivo de asegurar suficientes pedidos preliminares que permitan lanzar oficialmente el desarrollo del A220-500, un avión de alrededor de 180 asientos.

La iniciativa marca el comienzo de negociaciones formales con aerolíneas y empresas de arrendamiento, y abre la puerta a un anuncio de lanzamiento tan pronto como el Salón Aeronáutico de Farnborough, en julio, siempre sujeto a la aprobación final del consejo de administración de Airbus.

Un 2026 clave para el A220

Durante la conferencia Airlines Economics en Dublín, directivos de Airbus transmitieron a la comunidad financiera que 2026 será un “gran año” para el A220, anticipando que se comunicarán más detalles en el corto plazo . Aunque Airbus no ha confirmado oficialmente el lanzamiento del -500, sí reiteró que está explorando todas las opciones para el programa mientras continúa incrementando la cadencia de producción y dando soporte a los operadores actuales.

Un portavoz del grupo fue explícito al señalar que “hay mucho trabajo en marcha para acelerar nuestra capacidad de tomar una decisión sobre un estiramiento”, una frase que confirma que el análisis ha entrado en una fase avanzada .

El A220-500: más asientos, menos riesgo técnico

El concepto que evalúa Airbus es el de un “simple stretch”, es decir, un alargamiento del fuselaje sin cambios en alas ni motores. El objetivo es aumentar la capacidad de asientos y mejorar el costo por asiento, manteniendo bajo control los costos de desarrollo.

El precio a pagar sería una reducción del alcance respecto al A220-300, un compromiso que Airbus considera aceptable para muchas aerolíneas que priorizan eficiencia en rutas de medio alcance antes que alcance máximo. Para el fabricante, el movimiento permitiría además renegociar contratos con proveedores y reducir el costo unitario de producción, un factor clave para un programa que todavía no es rentable.

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De regional premium a pasillo único de “línea principal”

Analistas señalan que un A220 de mayor capacidad sacaría al modelo del mercado regional, donde compite directamente con Embraer y donde los precios son estructuralmente más bajos, para posicionarlo en un segmento más cercano al del A320.

Ese movimiento, sin embargo, no está exento de riesgos. El principal es la canibalización interna de las ventas del A320, uno de los mayores éxitos comerciales de Airbus. Aunque el A220 y el A320 presentan características técnicas muy distintas, Boeing podría aprovechar el debate para reforzar su mensaje de familia única y comúnidad operativa con el 737 MAX.

Clientes ancla: la condición crítica

Según las fuentes, Airbus necesitaría asegurar entre dos y tres clientes importantes para que el consejo dé luz verde definitiva al programa. Entre los nombres que aparecen como candidatos naturales figuran Delta Air Lines, Air Canadá y Air France, todas aerolíneas que ya operan el A220 y conocen bien sus fortalezas y limitaciones.

Las mismas fuentes indican que las discusiones de venta condicional podrían comenzar en cuestión de semanas, con un posible lanzamiento formal antes de que termine el año, si las negociaciones avanzan según lo previsto.

Lecciones del pasado y un dilema de alcance

La historia de los aviones “alargados” ofrece resultados dispares. Desde fracasos comerciales hasta auténticos superventas, el factor diferencial suele estar en cuánto se invierte más allá del simple alargamiento del fuselaje. El analista Rob Morris recordó que el Boeing 737-900 solo logró un éxito sostenido cuando se mejoró su alcance, subrayando que el tamaño por sí solo no garantiza el éxito.

Para Airbus, el A220-500 representa una apuesta calculada: minimizar la inversión, mejorar la economía por asiento y reforzar un programa que, tras años de problemas industriales y de motores, empieza a mostrar señales de madurez. Lo que todavía falta por ver es hasta dónde están dispuestas a llegar las aerolíneas en términos de compromiso comercial, y si el mercado validará esta evolución como el siguiente paso lógico del A220.

Ese será, probablemente, uno de los grandes temas a seguir en Farnborough Airshow.

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