Humberto Roca, uno de los nombres más reconocidos de la aviación comercial boliviana, confirmó su intención de regresar al sector con la creación de Neosur, una nueva aerolínea que buscará comenzar operaciones aproximadamente en un año. El anuncio se realizó durante una entrevista con el programa Influyentes de EL DEBER, en un contexto que el propio empresario define como un proceso de “reconstrucción” del país.
Roca fue el fundador de Aerosur, la aerolínea privada que durante años dominó el mercado boliviano y que terminó desapareciendo en medio de conflictos financieros, regulatorios y políticos. Con Neosur, el empresario deja claro que no se trata de una resurrección formal, sino de un nuevo intento, con otra estructura societaria y otro nombre, aunque con una carga simbólica evidente.
Neosur: estructura societaria, plazos y liderazgo familiar
Roca explicó que el primer paso ya fue dado: la creación de la sociedad anónima Neosur, requisito básico dentro de los plazos habituales de la industria aérea. La estructura accionaria estará en manos de sus hijos, con Humberto Roca (hijo) como figura central del proyecto.
Según el empresario, el cronograma previsto para iniciar operaciones es de alrededor de un año, un plazo que definió como “prudente” dentro de los tiempos que exige la aviación comercial, considerando certificaciones, procesos regulatorios y puesta en marcha operativa.
Un punto relevante es la motivación detrás del proyecto. Roca afirmó haber convencido a su hijo de regresar a Bolivia bajo la premisa de que se trata del “país de las oportunidades”, y que el relanzamiento de la aviación privada debe darse sin importar quién esté en el gobierno de turno. El objetivo declarado es “construir y unir”, una frase que resume el enfoque político-neutral que el empresario intenta transmitir para esta nueva etapa.
Por qué Aerosur no puede volver y el peso del nombre
Roca fue categórico al explicar por qué Aerosur no regresará como marca. Según sus palabras, el nombre quedó irremediablemente dañado tras lo que describe como una campaña sistemática del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) durante los últimos 20 años.
“No podría levantar Aerosur porque es un nombre que, infelizmente, fue destruido por el gobierno”, afirmó. De allí surge Neosur, a la que definió explícitamente como “un nuevo Aerosur”, aunque sin arrastrar el pasivo reputacional y legal que, según él, terminó sepultando a la aerolínea original.
El conflicto con el MAS y el rol de BoA
Uno de los ejes centrales del testimonio de Roca es su confrontación directa con los gobiernos del MAS, particularmente durante la presidencia de Evo Morales. El empresario sostuvo que Aerosur acumuló 11 procesos judiciales, impulsados —según su versión— con el objetivo de destruir a la compañía privada y facilitar la imposición de Boliviana de Aviación (BoA) como aerolínea estatal dominante.
Entre las acciones mencionadas se encuentran procesos impositivos y medidas que llegaron a paralizar el servicio de varios aviones, afectando directamente el tráfico de pasajeros y las conexiones aéreas. Roca describió este escenario como una combinación de presiones administrativas, restricciones operativas y una campaña de desprestigio personal y empresarial.
En su análisis, BoA no fue solo una empresa estatal, sino parte de un modelo de control que, de haberse consolidado plenamente, habría eliminado a las empresas privadas. Roca calificó ese período como el de un “gobierno totalitario” y afirmó que el tiempo terminó dándole la razón.
Neosur y el desafío de volver a empezar
El regreso de Humberto Roca al escenario aeronáutico boliviano no pasa desapercibido. Para los ejecutivos del sector, Neosur representa un caso de estudio sobre la posibilidad —o dificultad— de reconstruir aviación privada en un mercado históricamente tensionado entre el Estado y los operadores independientes. Para los entusiastas, es el intento de devolver al aire un apellido íntimamente ligado a la historia reciente de los cielos bolivianos.
Si Neosur logrará despegar o quedará como una declaración de intenciones dependerá de factores que aún no se conocen. Por ahora, el anuncio marca un punto de inflexión y deja abierta una pregunta central para la aviación regional: ¿hay espacio para un nuevo Aerosur en la Bolivia actual?
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Un apasionado por la aviación, Fundador y CEO de Aviación al Día.