India sanciona a IndiGo con una multa récord tras el mayor colapso operativo de su historia reciente

La aviación comercial india vivió en diciembre uno de sus episodios más críticos de los últimos años. La Dirección General de Aviación Civil (DGCA) impuso a IndiGo, la mayor aerolínea del país, una multa récord de 2,45 millones de dólares, además de sanciones personales a su cúpula operativa, tras una investigación por cancelaciones masivas de vuelos que dejaron varados a decenas de miles de pasajeros en todo el territorio nacional.

La decisión del regulador no solo expone deficiencias internas de la aerolínea, sino que abre un debate más amplio sobre resiliencia operativa, competencia limitada y supervisión regulatoria en el mercado de aviación de más rápido crecimiento del mundo.

4.500 vuelos cancelados y un sistema al límite

Durante las primeras semanas de diciembre, IndiGo canceló aproximadamente 4.500 vuelos, una cifra sin precedentes recientes en la India . El impacto fue inmediato: aeropuertos congestionados, pasajeros sin alternativas claras y una presión política creciente sobre el regulador.

IndiGo reconoció que la causa principal fue una deficiente planificación de los rosters de pilotos, agravada por la entrada en vigor de normativas más estrictas sobre descanso y tiempos de servicio, implementadas el año anterior.

La investigación de la DGCA concluyó que la aerolínea no identificó a tiempo brechas críticas de planificación ni mantuvo buffers operativos adecuados, un elemento clave en redes de alta densidad como la que opera IndiGo.

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El costo de exprimir al máximo el modelo low cost

En su informe, la DGCA fue especialmente dura con la filosofía operativa de la aerolínea. El regulador señaló que IndiGo mostró un “enfoque predominante en maximizar la utilización de tripulaciones, aeronaves y red”, lo que terminó por comprometer la integridad de los rosters y la resiliencia del sistema .

Con una cuota del 65% del mercado doméstico indio, cualquier disrupción en IndiGo tiene un efecto sistémico. La crisis puso de manifiesto los límites de un modelo optimizado para eficiencia y crecimiento, pero con márgenes muy reducidos para absorber cambios regulatorios o picos de estrés operativo.

Sanciones personales y cambios forzados en la estructura operativa

La respuesta del regulador fue más allá de la multa económica, considerada la más alta jamás impuesta por la DGCA, aunque equivalente a solo el 0,31% del beneficio anual de IndiGo en el ejercicio fiscal 2024/25, según una fuente gubernamental.

Entre las medidas más relevantes:

IndiGo afirmó que su consejo y equipo directivo están “comprometidos a tomar plena cognición de las órdenes” y a implementar medidas correctivas de forma reflexiva y oportuna.

Un regulador bajo la lupa y reglas flexibilizadas de emergencia

El episodio también tuvo consecuencias inesperadas para la propia autoridad aeronáutica. La DGCA reveló que el Ministerio de Aviación ordenó una investigación interna sobre el funcionamiento del regulador, una admisión poco habitual que sugiere tensiones institucionales en la gestión de la crisis .

En paralelo, el gobierno relajó temporalmente algunas restricciones sobre turnos nocturnos de pilotos para estabilizar las operaciones de IndiGo. La medida fue duramente criticada por sindicatos de pilotos y defensores de la seguridad aérea, que alertaron sobre el riesgo de normalizar excepciones operativas en un contexto de alta presión.

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