GE Aerospace despeja dudas sobre los motores GEnx y asegura el respaldo clave para el incremento de producción del Boeing 787

La estabilización de la cadena de suministro global se ha convertido en el principal desafío para la recuperación definitiva de la aviación comercial. En un movimiento clave para asegurar la estabilidad del mercado de fuselaje ancho, GE Aerospace ha salido al paso de las crecientes preocupaciones del sector aeroespacial.

El Director Ejecutivo de la compañía, Larry Culp, confirmó que las entregas de motores GEnx destinados al Boeing 787 Dreamliner han registrado un incremento sustancial en el último trimestre, neutralizando las especulaciones de que los retrasos en las plantas propulsoras pudiesen frenar los planes de incremento de producción del fabricante estadounidense Boeing.

Inventario Asegurado en Charleston

De acuerdo con las declaraciones del directivo ofrecidas a la agencia Reuters, actualmente la planta de ensamblaje final de Boeing en Charleston, Carolina del Sur, ya cuenta en sus instalaciones con un stock de motores GEnx equivalente a varios meses de producción. Esta reserva estratégica de componentes proporciona un colchón operativo fundamental ante las recurrentes fluctuaciones logísticas globales.

Culp detalló que las entregas de motores de fuselaje ancho de GE Aerospace experimentaron un incremento general del 30% durante el segundo trimestre en comparación con el mismo período del año anterior. En el caso específico de los propulsores GEnx, el crecimiento en los despachos fue calificado como «significativamente mayor».

«Por lo tanto, no creemos que estemos marcando el paso o limitando las entregas en lo absoluto en este programa», aseveró Culp, desestimando la posibilidad de que el fabricante de motores actúe como un cuello de botella logístico.

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La Ruta de Boeing Hacia los Diez Aviones Mensuales

La aceleración en los flujos de entrega de motores representa un alivio crítico para Boeing. En mayo de este año, el CEO del fabricante estadounidense, Kelly Ortberg, señaló que el ambicioso objetivo de elevar la tasa de producción del Boeing 787 de aproximadamente ocho a diez aeronaves al mes dependía de dos factores críticos:

  1. La ejecución del plan de recuperación de entregas de motores estructurado por GE Aerospace.
  2. La resolución de las limitaciones normativas y de certificación asociadas con los asientos de clase premium en la cadena de interiores.

Compromiso de Soporte a Largo Plazo

GE Aerospace reconoció que para sostener las tasas de producción más altas que Boeing tiene proyectadas, será indispensable mantener y continuar incrementando el volumen de entregas de manera progresiva.

La relación entre ambas compañías es simbiótica y de altísima prioridad estratégica para el sector: aproximadamente el 80% de los Boeing 787 activos y bajo pedido están equipados con plantas motrices fabricadas por GE. Esto convierte al programa Dreamliner en un pilar de rentabilidad y servicios a largo plazo para el fabricante de motores, especialmente en un entorno global de creciente demanda internacional de rutas de larga distancia.

Perspectivas de la Cadena de Suministro

Al ser consultado sobre si los retrasos históricos de entrega en el GEnx ya se encuentran completamente resueltos, Culp enfatizó que la compañía trabaja en estrecha y coordinada colaboración con Boeing para cumplir con precisión sus requerimientos a medida que la producción del 787 acelere.

Asimismo, el ejecutivo ofreció un panorama general positivo de la industria de la aviación civil, señalando que la cadena de suministro de motores comerciales ha mostrado mejoras consistentes. No obstante, advirtió que el sector requerirá un esfuerzo sostenido de aceleración productiva de cara a la segunda mitad del año en curso y durante todo el próximo ciclo fiscal.

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