Turkish Airlines cancela de forma definitiva sus vuelos a Luanda (Angola) en medio de las dificultades del nuevo aeropuerto

Turkish Airlines ha eliminado de manera definitiva su ruta hacia Luanda, Angola, sumándose a una serie de bajas operativas internacionales en la capital angoleña mientras el nuevo Aeropuerto Internacional Dr. António Agostinho Neto lucha por alcanzar los niveles de tráfico proyectados tras su inauguración.

Junto con la capital angoleña, la compañía también canceló de forma permanente sus servicios hacia Juba, Kinshasa, Libreville y Lusaka.

La compañía aérea había calificado inicialmente la interrupción como una medida temporal, hasta el 24 de octubre, cuando la anunció en abril, argumentando el impacto de los costos de combustible.

Hasta antes del cese de operaciones, Turkish Airlines atendía este mercado mediante un servicio triangular a través de Kinshasa en lugar de una conexión directa, brindando a los pasajeros de Luanda acceso a conexiones hacia Europa, Asia y otros destinos globales a través de su centro de conexiones en Estambul.

Reconfiguración del mercado internacional en Luanda

La salida de Turkish Airlines representa el caso más reciente en una cadena de ajustes de conectividad internacional que ha experimentado la capital angoleña desde 2023:

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A pesar de estas salidas, Luanda continúa recibiendo vuelos de TAP Air Portugal, Air France, Lufthansa, Royal Air Maroc, Ethiopian Airlines, Qatar Airways, Airlink y TAAG, además de Compagnie Africaine d’Aviation, que comenzó a operar dos frecuencias semanales desde Kinshasa el 21 de agosto.

La brecha operativa del nuevo aeropuerto

El éxodo de operadores coincide con la compleja puesta en marcha del nuevo aeropuerto, ubicado a unos 45 kilómetros del centro de Luanda. La infraestructura afronta serios desafíos para consolidarse como el centro de conexiones regional proyectado por el gobierno durante su apertura en noviembre de 2023.

Capacidad proyectada frente a la demanda real

Construido por la empresa estatal china Aviation Industry Corporation of China (AVIC), el complejo fue diseñado para soportar una capacidad máxima de 15 millones de pasajeros anuales. Sin embargo, las estadísticas oficiales reflejan una marcada subutilización:

La migración total de operaciones comerciales desde el antiguo aeropuerto Quatro de Fevereiro concluyó finalmente el 1 de marzo —más de dos años después de la inauguración oficial de la nueva terminal—, cuando la aerolínea sudafricana Airlink trasladó sus servicios procedentes de Johannesburgo.

Perspectivas y metas operativas para 2026

Pese al bajo volumen registrado en su etapa inicial, la administración de la terminal mantiene objetivos de crecimiento elevados. En diciembre de 2025, la Directora de Planificación y Calidad de ATO, Vissolela Chivunda, señaló que el aeropuerto proyecta alcanzar alrededor de 4 millones de pasajeros en 2026, un reto que dependerá de la capacidad de la infraestructura para atraer nuevos operadores y retener la oferta de las aerolíneas internacionales remanentes.

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