United y American Airlines preparan nuevos recortes de capacidad ante el impacto del alza de los precios del combustible

Las aerolíneas American Airlines y United Airlines se preparan para aplicar reducciones adicionales en su capacidad de vuelo si los precios del combustible se mantienen elevados. El sector aéreo en los Estados Unidos ha recurrido a una oferta más ajustada, tarifas más altas y una demanda resiliente para mitigar el incremento de los costos derivado de la guerra de Irán; sin embargo, el reciente salto en los insumos energéticos está forzando una revisión de las operaciones menos rentables hacia finales de año y, potencialmente, de cara a 2027.

Impacto financiero directo: el balance de American Airlines

Durante su participación en una conferencia organizada por Morgan Stanley, el director ejecutivo de American, Robert Isom, y su director financiero, Devon May, detallaron el efecto de este escenario en sus previsiones operativas.

Como respuesta a este incremento, May confirmó que la aerolínea continuará ajustando su capacidad a finales del cuarto trimestre.

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United Airlines prioriza la rentabilidad sobre la cuota de mercado

En el mismo evento, el director financiero de United, Michael Leskinen, explicó que la compañía ya ha cancelado algunos vuelos previstos para diciembre tras el deterioro en la rentabilidad de rutas marginales debido a los mayores costos energéticos.

«No estamos volando para maximizar la cuota de mercado. Volamos para maximizar la rentabilidad y la generación de flujo de caja libre», afirmó Leskinen al referirse a la estrategia de la aerolínea.

La compañía evalúa aplicar modificaciones adicionales durante el primer trimestre y extenderlas hacia 2027 si el valor del combustible persiste en niveles altos.

Resiliencia de la demanda y traslado a tarifas

A pesar de las restricciones operativas, United reportó que las reservas para el cuarto trimestre son «tremendamente sólidas» y no muestran evidencia de destrucción de demanda:

Leskinen indicó que la compañía espera recuperar el incremento del gasto en combustible a través de las tarifas, aunque este ajuste se materializa con cierto retraso.

Presión sobre la industria

La respuesta de ambas aerolíneas refleja una directriz generalizada dentro del mercado: proteger los niveles de precios donde el tráfico lo permita y eliminar los vuelos cuya viabilidad económica se vea comprometida por los costos. Asimismo, Leskinen advirtió que un periodo prolongado de precios elevados de combustible podría acelerar transformaciones más amplias en el sector al someter a una mayor presión financiera a las aerolíneas con balances más débiles.

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