La reactivación de vuelos directos entre EE.UU. y Líbano enfrenta trabas tras un informe técnico de la OACI

La iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para autorizar la reapertura de vuelos comerciales directos entre Estados Unidos y Líbano ha registrado un importante revés tras conocerse las conclusiones de un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), informó la agencia Reuters.

Trump anunció la medida en julio y firmó una orden el mes pasado instruyendo al gobierno estadounidense a permitir las operaciones sin escalas, revirtiendo una prohibición vigente desde hace 40 años, impuesta tras el secuestro del vuelo 847 de TWA en 1985. Aunque la embajada libanesa en Washington calificó la orden como «un primer paso significativo», la reanudación efectiva requiere revisiones exhaustivas de seguridad por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) y de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).

El impulso político se produjo tras reuniones entre Trump y el presidente libanés, Joseph Aoun, en un contexto donde Washington respalda a Aoun mientras presiona por el desarme de Hezbollah, respaldado por Irán. No obstante, dos altos ejecutivos del sector aéreo señalaron que los hallazgos técnicos retrasarán previsiblemente el inicio de las operaciones.

Deficiencias críticas en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut

La misión de asistencia técnica realizada por la OACI en julio, solicitada por la Autoridad de Aviación Civil del Líbano (LCAA) y enviada en un informe interno en septiembre, detectó vulnerabilidades de carácter urgente:

Estos puntos fueron discutidos durante un taller de dos días celebrado el mes pasado entre representantes de OACI, el gobierno de Líbano y la FAA.

Respuesta institucional de las autoridades libanesas y tensiones operativas

El ministro de Obras Públicas y Transportes de Líbano, Fayez Rasamny, aseguró que el país está tomando medidas para subsanar los señalamientos, indicando que el proceso de certificación inició el sábado y que la LCAA prevé emitir una certificación condicional en el corto plazo. Rasamny explicó que la mayoría de los problemas ya habían sido identificados previamente por la LCAA y que los planes de acción correctiva se retrasaron debido al impacto del conflicto bélico. Fuerzas israelíes continúan en el sur de Líbano y han mantenido ataques a pesar de un acuerdo marco mediado por Estados Unidos en junio, el cual fue rechazado por Hezbollah.

Por su parte, la FAA declinó hacer comentarios, mientras que OACI indicó que no emite declaraciones sobre países específicos, aunque realiza análisis puntuales para sus Estados miembros. Paralelamente, la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) confirmó estar al tanto del informe de OACI y recordó que las aerolíneas de la Unión Europea deben llevar a cabo sus propias evaluaciones de seguridad y preparación operativa antes de iniciar servicios.

Reticencia de las aerolíneas ante el contexto de seguridad regional

Más allá de los aspectos técnicos del aeropuerto de Beirut, el panorama geopolítico y de seguridad plantea barreras adicionales:

A nivel local, tanto las autoridades de Líbano como su aerolínea nacional han recibido reconocimiento por sostener los servicios de navegación aérea y la conectividad, vitales para una economía que depende del turismo y las remesas. Aunque actualmente no existen vuelos directos entre Beirut y Estados Unidos, la capital libanesa mantiene conexiones sin escalas con algunas de las principales ciudades europeas.

Perspectivas futuras

El restablecimiento del enlace aéreo directo entre Estados Unidos y Líbano dependerá de que las autoridades libanesas corrijan los hallazgos de la OACI, logren renovar la certificación del Aeropuerto Internacional Rafic Hariri y adecúen sus protocolos e infraestructura de extinción de incendios a los estándares requeridos para aviones de cabina ancha.

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